Entrenamientos para perder peso corriendo: métodos y claves

21 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por especialista en ciencias de la actividad física y del deporte Andrés Felipe Cardona Lenis
El ejercicio aeróbico, sumado a una dieta saludable, ayuda a mejorar la composición corporal. Conoce las principales recomendaciones sobre los entrenamientos para perder peso corriendo.

El sobrepeso es uno de los males que afecta con mayor impacto a la población en el mundo. Un gran número de personas lo padece, a menudo debido al sedentarismo. Sin embargo, muchos desean mejorar su composición corporal basándose en entrenamientos para perder peso corriendo.

Claro está, no se puede perder peso corriendo y nada más; es necesario tener en cuenta una serie de métodos y claves, dentro de los cuales sobresale la disciplina. Conozcamos más acerca de este tipo de entrenamientos.

Entrenamientos para perder peso corriendo

En primer lugar, los entrenamientos para perder peso corriendo cuentan con una serie de ventajas con respecto a otros métodos. Por ejemplo, se trata de una práctica económica, el horario es totalmente flexible, se pueden conocer nuevos lugares y puede respirarse aire puro —dependiendo del entorno—.

Sin embargo, puede resultar más complejo de lo que se cree. El objetivo de lo que explicaremos a continuación es esclarecer qué métodos pueden emplearse para no afectar al organismo en este tipo de entrenamiento y conseguir así los resultados esperados.

Métodos para perder peso corriendo

En primer lugar, se hace menester comprender el estado físico en el que se encuentra cada individuo antes de realizar estos entrenamientos. Con base en lo comentado con anterioridad, es probable es que se parta del sobrepeso y que se trate de una persona principiante en el ámbito deportivo.

Mujer realizando entrenamientos para perder peso corriendo.

De lo simple a lo complejo

Las personas principiantes que empiezan entrenamientos para perder peso corriendo deben ir de lo simple a lo complejo. Por ende, se debe crear un hábito por medio de la adaptación.

Para adaptar al organismo, lo más oportuno es salir a correr tres veces por semana. La duración máxima del ejercicio ha de ser de una hora y hay que dejar espacio de un día para la recuperación física.

El proceso de adaptación varía dependiendo de la edad y el peso de la persona. Cuando estos factores son mayores, el rango de tiempo para acostumbrar al cuerpo también lo es. A pesar de ello, no se debe entrar en desesperación, sino tener paciencia y continuar con el proceso.

Intervalos de intensidad

El objetivo primordial es perder peso corriendo, no lesionarse, y es por eso que la intensidad debe cuidarse de cerca. El ritmo que se ha de mantener durante los entrenamientos debe ser moderado, especialmente los dos primeros meses. En este lapso, el organismo sufre una adaptación aeróbica.

En el momento en que se perciba una mejora en el estado físico, deben incluirse intervalos de 20 o 30 segundos de mayor intensidad. Esto se realiza durante el recorrido para conseguir una elevación de la capacidad cardíaca.

Cambiar el recorrido

No debe cometerse el error de desmotivarse mientras se hacen entrenamientos para perder peso corriendo; una cosa es la adaptación, y otra la monotonía. Aburrirse realizando el mismo recorrido es más usual de lo que parece, pero no es lo peor, sino que también hace mella el estancamiento a nivel físico.

Por lo anterior, se debe variar la ruta con el fin de motivarse, conocer lugares nuevos y lograr que la pérdida de peso sea mayor. Los resultados deben ser ascendentes y paulatinos.

Las claves fundamentales: descanso y alimentación

Las recomendaciones anteriores pueden ser arrojadas a la basura si no se aplican los pasos más importantes, que son el descanso adecuado y la alimentación balanceada.

Los alimentos frescos constituyen la base de la dieta murciana.

El organismo necesita recuperación a nivel muscular y prevenir el sobreentrenamiento, dos aspectos que favorecen la aparición de lesiones. Es por eso que se debe dejar un día entre sesiones para descansar. Por ejemplo, se podría correr lunes, miércoles y viernes, y descansar los martes y jueves.

Por otra parte, el déficit calórico es la piedra angular de la disminución de peso e influye en la pérdida de masa grasa. Esto no significa que sea necesario dejar de comer, sino que es preciso cambiar algunos hábitos alimenticios que no favorecen al organismo.

La dieta debe construirse con asesoría de un nutricionista calificado, para evitar descompensaciones en términos de nutrientes. Al fin y al cabo, la comida es el combustible del cuerpo.

Lleva un control de tus entrenamientos para perder peso corriendo

Al poner en práctica este método de entrenamiento, se debe llevar un control semanal —como mínimo— de todo lo que ocurre y los cambios que se van presentando en todas las variables, incluido el peso corporal.

Es decir que debemos anotar las variaciones en el recorrido, cuántos kilómetros se realizan, el número de intervalos de intensidad realizados cada día, el peso con el que se empieza y termina una semana, entre otras cosas.

Por lo tanto, se recomienda llevar una bitácora de información y, por supuesto, realizarse exámenes médicos con regularidad si hace falta. ¡Ánimo y a correr!

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