Conoce el nuevo Estadio Olímpico de Tokio

18 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor
El nuevo Estadio Olímpico de Tokio finalmente está listo y a la espera de los próximos Juegos Olímpicos de verano.
 

Los japoneses están ultimando detalles para lo que serán los 32° Juegos Olímpicos de la Modernidad. Y no han escatimado en gastos en cuanto a infraestructura se refiere. En este artículo, te contaremos todo sobre el nuevo Estadio Olímpico de Tokio.

Antecedentes del nuevo Estadio Olímpico de Tokio

Construido en 1958 como polideportivo para los Juegos Asiáticos de 1958 y los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, el antiguo estadio de Tokio fue obra del arquitecto Kenzo Tange y representaba el resurgimiento del pueblo japonés tras la Segunda Guerra Mundial.

Posteriormente, se utilizó para el Campeonato Mundial de Atletismo de 1991 y las finales de la Copa Intercontinental entre 1980 y 2004 (actual Mundial de Clubes de la FIFA). Cada año se disputaba a su vez la final de la Copa del Emperador y de la Copa J. League, y también se han jugado varios partidos de rugby en este estadio.

El antiguo estadio de Tokio fue demolido en octubre de 2015, tras 61 años de vida. El objetivo era contar con un recinto con mayor capacidad —cerca de los 80 000 espectadores— para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2020.

El nuevo Estadio Olímpico de Tokio

Cuando fue aceptada la propuesta de Tokio como organizador de los Juegos, se pensó en reconstruir o renovar el antiguo estadio olímpico nacional. Sin embargo, en 2012 finalmente se decidió demolerlo y erigir allí uno nuevo, tras una inversión de mil millones de libras.

 

El diseño elegido fue el de la fallecida arquitecta iraquí Zaha Hadid (murió en 2016) pero por temas de presupuesto —y porque a muchos no les gustaba el modelo— se cambió de planes y se contrató al arquitecto japonés Kengo Kuma.

El estadio olímpico será una de las sedes principales de los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

Entre las modificaciones del estadio, se incluyen la cancelación del techo retráctil y la conversión de asientos permanentes en temporales. Además, el área del recinto se redujo de 71 a 52 acres.

Uno de los ‘dolores de cabeza’ que tuvieron al construir el nuevo Estadio Olímpico de Tokio fue el techo, ya que para hacerlo móvil se necesitaban arcos de acero y una inversión adicional de 300 millones de yenes. En total, las obras pasarían a costar el triple que las del Estadio Olímpico de Londres y cinco veces más que el Pekín.

El gobierno de Japón llegó a un acuerdo con la empresa constructora para gastar 250 mil millones de yenes en total. Poco después, el primer ministro anunció que las obras de construcción serían canceladas, pero a último momento cambiaron de opinión.

 

Eficiencia y ahorro en la construcción

El techo retráctil quedó fuera del presupuesto, y en su lugar se construiría uno permanente sobre los asientos de los espectadores (el campo queda al aire libre). También se dejó de lado la construcción de un museo deportivo, se redujeron las salas VIP y las instalaciones del estacionamiento subterráneo.

Con todos estos cambios, el nuevo estadio de Tokio es un 13% más pequeño (y más barato) que el diseño original. Además, se abandonó la idea de instalar aire acondicionado según los planes del ministro Shinzo Abe, aduciendo que solo puede enfriar 2 o 3 grados la temperatura. En cambio, se instalaron 185 ventiladores y ocho pulverizadores, teniendo en cuenta que durante el verano en Tokio puede hacer más de 40°C.

Por el retraso en el comienzo de las obras —recién en diciembre de 2016— es que no se pudo inaugurar para al Copa Mundial de Rugby de 2019. El nuevo estadio tiene una capacidad para 80 000 personas durante las ceremonias de apertura (24 de julio) y clausura (9 de agosto) de los Juegos Olímpicos.

El Estadio Olímpico de Tokio durante su construcción.
 

Durante las pruebas de atletismo (del 31 de julio al 9 de agosto), la capacidad se reduce a 60 000 personas. También se usará para la final de fútbol masculino, fechada para el 8 de agosto.

Cuando se disputen los Juegos Paralímpicos, la capacidad será aún menor —57 000— ya que se deben adaptar a personas con capacidades diferentes. Es por ello que se pensó en los asientos temporales.

Finalmente, y tras cuatro años de obras, el nuevo Estadio Olímpico de Tokio fue inaugurado de manera oficial en diciembre de 2019. La obra terminada es bien al estilo japonés, y su diseño homenajea a la pagoda del templo de Horyuji, que fue erigida hace 1.300 años. El coste total fue de 1.300 millones de euros.

 
  • INFOBAE. Tokio 2020 costará 3,8 veces más de lo presupuestado. Diciembre 2019. https://www.infobae.com/america/deportes/2019/12/21/tokio-2020-costara-38-veces-mas-de-lo-presupuestado/
  • Clarin. La inauguración del Estadio Olímpico de Tokio 2020: Usain Bolt, 60.000 espectadores y poco impacto ambiental. Diciembre 2019. https://www.clarin.com/deportes/inauguracion-estadio-olimpico-tokio-2020-usain-bolt-60-000-espectadores-impacto-ambiental_0_OZUY7hy1.html