¿Cómo denunciar la negligencia de un socorrista en una piscina?

Francisco María García·
25 Noviembre, 2019
En temporada veraniega, la vigilancia en piscinas y playas es fundamental para preservar la salud e integridad de los bañistas. Para ello, la labor del socorrista es una cuestión fundamental.
 

La figura del socorrista en una piscina es una de las más importantes para garantizar que todos disfrutemos la temporada veraniega en seguridad. Sin miedo a exagerar, basta con mencionar que más de 80 % de los accidentes mortales en las playas y piscinas de España han ocurrido en la ausencia de una vigilancia adecuada.

Si bien asumen una gran responsabilidad en su día a día de trabajo, también es importante ser consciente al reconocer los deberes y las limitaciones de un socorrista. A continuación, analizaremos un tema complejo, que genera muchas dudas aún a los días de hoy: ¿cuándo y cómo denunciar a un socorrista por negligencia en el ejercicio de su profesión?

Obligaciones de un socorrista en una piscina

Según el convenio colectivo de su profesión, los socorristas deben asumir numerosas obligaciones legales en el ejercicio de su actividad. La más fundamental es vigilar la piscina o playa, poniendo especial atención al comportamiento de cada bañista para detectar y advertir conductas imprudentes.

Además de prevenir actos que pongan en riesgo la integridad de cada individuo, el socorrista necesita garantizar el bienestar de todos los bañistas. En una piscina, por ejemplo, debe evitar comportamientos peligrosos, como correr por los bordillos, y acciones inapropiadas, como tirar agua a los demás bañistas o consumir alimentos y bebidas dentro de la piscina.

 

Ya en una playa, es competencia del socorrista concienciar sobre el estado el estado del mar, principalmente a quienes no respeten las banderas. En ambos casos, se determina que los socorristas no deben desatender sus puestos de vigilancia durante su horario de trabajo.

La excepción a lo anterior es cuando los socorristas necesiten atender algún bañista accidentado o actuar ante un riesgo de ahogamiento. En cualquiera de todos estos casos, es muy conveniente que estos profesionales tengan un buen seguro.

Los socorristas también asumen algunas responsabilidades para preservar la sanidad e higiene en las piscinas, como puede ser pasar el limpiafondos o coger muestras del agua. Asimismo, se determina que no realicen estas actividades durante su horario de vigilancia.

El socorrista en una piscina debe estar atento a las acciones de los bañistas.

¿Qué no es responsabilidad de un socorrista en una piscina?

Básicamente, debemos considerar que el técnico de salvamento o socorrista no es empleado particular de un bañista o deportista. Su obligación es asegurar que todos los bañistas estén a salvo, por lo que no puede estar a disposición exclusiva de algunas personas.

 

De esta forma, los adultos que acuden a piscinas o playas con niños necesitan recordar que son responsables por los menores. De hecho, varias instituciones, como la Asociación Alemana de Guardavidas (DLRG), prevén que, en caso de que un niño sufra un accidente en el agua mientras los padres los ignoran, la responsabilidad no debería ser atribuida al socorrista, y sí a la negligencia de los propios padres.

Por otro lado, no se les permite a los socorristas intervenir en situaciones de robo, delitos o disturbios en el área de baño. Más allá de no estar entrenados para actuar en estas circunstancias, ello podría desvirtuar su atención de su obligación fundamental de garantizar la seguridad de los bañistas en la piscina.

¿Cuándo denunciar a un socorrista por negligencia?

El principal caso de negligencia de un socorrista se asocia al delito de omisión del deber de socorro. Según el artículo 195 del Código Penal español, cometen este delito quienes no ayudan a otro individuo que se encuentra en estado de desamparo o en peligro grave y manifiesto.

La negación del auxilio puede conllevar a multa de tres a doce meses, al igual que una pena de inhabilitación especial para profesión, oficio, cargos o empleos públicos, de seis meses a tres años.

Niño es rescatado de un ahogamiento.
 

No obstante, si la misma persona que no presta auxilio también ocasiona de forma fortuita el accidente, podría aplicarse penas en prisión de 6 a 18 meses. Por otro lado, si el accidente deriva de un acto de negligencia, se prevé pena en prisión de seis meses a cuatro años.

Diferentes tipos de riesgos y lesiones

También es posible denunciar a un socorrista por el delito de lesiones impudentes, previsto en el artículo 152 del Código Penal. Esto se aplica a los casos en los que el técnico de salvamento auxilia de forma imprudente a un bañista y le ocasiona algún tipo de lesión. La máxima pena aplicable es la de tres años en cárcel.

Si la actuación diligente del socorrista conlleva al fallecimiento del bañista, existe la posibilidad de denunciarlo por homicidio imprudente. En estos casos, el artículo 142 del Código Penal prevé penas en prisión de uno a cuatro años, así como inhabilitación profesional de tres a seis años.

 
  • Legálitas 2017. La ley del socorrista. Extraído de: https://www.legalitas.com/actualidad/La-ley-del-socorrista
  • Ibañez, M. 2016. Seguro de responsabilidad civil para socorristas. Extraído de: https://www.seguros.es/blog/seguro-de-rc-para-socorristas