Justicia social e igualdad en el deporte

Francisco María García·
25 Julio, 2019
La práctica deportiva es capaz de unir, motivar y ayudar a superar incluso las grietas más profundas entre las culturas y los pueblos. Todavía faltan muchos pasos que dar para conseguir la igualdad en el deporte.
 

En la actualidad, nadie puede ignorar la lucha creciente y necesaria por la igualdad en el deporte y en la sociedad como un todo. Aunque hay muchas corrientes políticas y movimientos populares diferentes, la paz y justicia social es un objetivo común de todos ellos.

Más allá de la opinión personal, debemos reconocer que la discriminación ha tenido consecuencias desastrosas para la humanidad a lo largo de toda su historia. Aún así, la intolerancia se muestra en facetas muy diversas en la sociedad actual, y eventualmente hasta puede pasar desapercibida en bromas o ‘tradiciones’.

La igualdad en el deporte, clave para la justicia social

Cuando se trata de concienciar a la población y generar oportunidades más equitativas, pocas herramientas y estrategias tienen tanto poder como el deporte.

No importa cuál sea su punto de partida, el deporte siempre dará a una persona la oportunidad de llegar hasta sus sueños. ¿Cuántos niños han salido de un estado de total vulnerabilidad social y han logrado cumplir sus metas gracias a la práctica deportiva?

El deporte de base

No hablamos solo de deportistas profesionales, sino de todos los jóvenes que encuentran en el club de su barrio la motivación que necesitan. Hay muchos niños que han encontrado en el fútbol o en otra disciplina la posibilidad de quitar a su familia de la pobreza y darles finalmente una vida digna a sus padres y hermanos.

 

En un mundo con desigualdades muy evidentes, el deporte siempre ha sido una fuente de oportunidades. Lógicamente, su poder se ve limitado cuando no existen políticas públicas e incentivos reales a que todos los ciudadanos puedan acceder a la actividad física.

Por ello, promover la igualdad en el deporte se muestra como un punto clave para la garantía de los derechos humanos y el combate a las desigualdades en la sociedad. Igual de importante resulta la incorporación de la práctica deportiva en el sistema educacional de niños y jóvenes.

Reconocimiento de las funciones sociales del deporte en la UE

La firma del Tratado de Lisboa ha sido un hito en la regulación del deporte en la UE; en ese punto y por primera vez desde su creación adquirió una competencia específica en materia de deporte. En su texto, se nota claramente el énfasis en la función social que cumple la práctica deportiva en la región.

Las consecuencias de las victorias abultadas en las categorías con niños en desarrollo.

Ya en sus primeras líneas, el Tratado expresa que la Unión necesita asumir el compromiso de:

 

 “…fomentar los aspectos europeos del deporte, teniendo en cuenta sus características específicas, sus estructuras basadas en el voluntariado y su función social y educativa”.

En este sentido, la norma recoge perspectivas sobre la práctica de la actividad física y sus consecuencias en la vida individual y en comunidad. También se refuerzan las siguientes contribuciones sociales y educativas del deporte:

  • Fomentar la lucha contra cualquier tipo de discriminación, intolerancia y violencia, promoviendo la igualdad en el deporte y en la sociedad como un todo.
  • Generar oportunidades equitativas que ayuden a superar las desigualdades socioeconómicas de la población.
  • Incentivar a que los ciudadanos adopten una rutina más activa y una mejor calidad de vida, combatiendo el sedentarismo, el sobrepeso y las enfermedades asociadas.
  • Luchar por un mayor espacio para el deporte en la educación de los niños y jóvenes, colaborando para su desarrollo físico y cognitivo pleno, así como para la incorporación de un estilo de vida más saludable.
  • Promover actividades de voluntariado y de inclusión social.

Igualdad en el deporte: la lucha de las mujeres deportistas

El principal texto de la legislación deportiva española se encuentra en la Ley del Deporte de 1990. A pesar de haber traído importantes contribuciones para la práctica deportiva en aquel entonces, se muestra obsoleto respecto a los cambios que la sociedad ha experimentado en las últimas décadas.

 
Los derechos de las mujeres son un factor clave para la igualdad en el deporte.

Una de sus más notables asignaturas pendientes está asociada a la lucha de la igualdad de la mujer en el deporte. Y fue precisamente esta una de las razones claves para la aprobación del anteproyecto de la nueva ley del deporte en los comienzos de 2019.

La nueva normativa, que sustituirá al texto de 1990, refuerza el rol del Estado en la creación de políticas públicas que promuevan la igualdad en el deporte; la clave está en garantizar que las oportunidades y remuneraciones se distribuyan de forma equitativa entre hombres y mujeres.

Además, se prevé que las deportistas deben tener los mismos derechos de maternidad concedidos legalmente a todas las mujeres en España. Adicionalmente, se obliga a las federaciones deportivas a acreditar al menos 40 % de mujeres en sus órganos directivos.

En definitiva, aunque falte un largo camino por recorrer para llegar a la igualdad en el deporte, estos avances en materia jurídica son esenciales para permitir y controlar que todos los ciudadanos tengan derecho a practicar las actividades físicas que los motiven.

 
  • Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte. Extraído de: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1990-25037
  • Juan Miguel Orta Salvador. Valores de igualdad en la práctica deportiva. Diputación de Almería. Extraído de: http://www.dipalme.org/Servicios/Informacion/Informacion.nsf/1C9C7FA4EB0BD193C1257E54002B5648/$file/Juan%20Miguel%20Orta.pdf