Antinutrientes: ¿de que se trata?

29 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
La fibra es capaz de modular el perfil lipídico y de controlar las glucemias. Sin embargo, en grandes cantidades, puede interferir con la absorción de calcio y hierro.
 

Los antinutrientes son sustancias capaces de bloquear parcialmente la absorción de determinadas vitaminas y minerales. Es necesario tener en cuenta su existencia porque son determinantes a la hora de tratar determinadas patología como la anemia.

Sin embargo, esta capacidad no los convierte en dañinos para la salud ni mucho menos. Se consideran antinutrientes la fibra y otros compuestos antioxidantes, como los taninos o el ácido fítico. Son indispensables para la salud, pero el secreto está en saber combinarlos adecuadamente.

En grandes cantidades, la fibra es un antinutriente

La fibra presenta la capacidad de bloquear parcialmente la absorción de ciertas sustancias. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, el colesterol. De este modo, grandes cantidades de fibra dietética son capaces de modular el perfil lipídico del individuo, tal y como afirma un artículo publicado en la revista Postepy Higieny i Medycyny Doswiadczalnej.

Otra de las capacidades de la fibra es reducir la velocidad con la que los azúcares son absorbidos. Esto modula las glucemias a nivel sanguíneo y disminuye el impacto pancreático de estos nutrientes.

Por este motivo, se recomienda la ingesta de esta sustancia a la hora de prevenir la diabetes de tipo 2, incluso también en los casos en los que la enfermedad ya se ha desarrollado.

 

No obstante, no es oro todo lo que reluce. Grandes cantidades de fibra dietética son capaces de interaccionar con el calcio y el hierro de la dieta y reducir su biodisponibilidad. De todos modos, es necesario alcanzar una dosis bastante elevada de esta antinutriente para conseguir que la interacción ocasione una pérdida de minerales significativa.

Los efectos de la fibra en el deporte son positivos para el organismo.

Otros ejemplos de antinutrientes: los taninos

Los taninos son sustancias presentes en la uva que cuentan con un poderoso potencial antioxidante. Debido a ello, su ingesta se recomienda a la hora de prevenir enfermedades a medio y largo plazo, según un estudio publicado en el año 2017 por Current Alzheimer Research.

Sin embargo, estas sustancias son capaces de interaccionar con la absorción de minerales como el hierro y el calcio. Por este motivo, una ingesta grande de alimentos ricos en taninos ha de estar acompañada de dosis adecuadas de vitamina C y D.

Ambos micronutrientes son capaces de aumentar la biodisponibilidad de los minerales, con lo que mejoran su absorción. De este modo, el impacto de los antinutrientes se reduce considerablemente.

 

El hecho de que los taninos sean capaces de reducir la absorción de minerales no quiere decir que se deban excluir de la dieta, sino todo lo contrario. Estos resultan antioxidantes necesarios y beneficiosos; su ingesta regular se vincula con un correcto estado de salud.

En última instancia, es necesario tener en cuenta que no se debe de mezclar la uva con lácteos o con alimentos ricos en hierro. Esta combinación reduciría la cantidad de minerales absorbibles por el organismo, lo que derivaría en un desperdicio de estos.

Una dieta variada como base de la salud

No es necesario preocuparse en exceso por el efecto de los antinutrientes, salvo que exista una patología de base como puede ser la anemia. Por el contrario, lo ideal es llevar a cabo una dieta variada y equilibrada que aporte todos los nutrientes que el cuerpo necesita.

Las uvas son uno de los mejores antioxidantes que se pueden consumir.

De este modo se pueden prevenir enfermedades. Además, se ayuda al organismo a que realice sus funciones fisiológicas de manera correcta.

Los antinutrientes, sustancias esenciales

 

Los antinutrientes constituyen un grupo de sustancias esenciales para el organismo que presentan la capacidad de interaccionar con ciertos minerales. Su consumo habitual se vincula con un buen estado de salud.

A pesar de ello, hay que tener especial cuidado si se sufre alguna patología relacionada con el déficit de nutrientes. En este tipo de situaciones, las ingestas elevadas de fibra o de taninos pueden reducir la biodisponibilidad de las sustancias aportadas por medio de la dieta.

Afortunadamente, existe una forma fácil de prevenir este tipo de situaciones. Las vitaminas C y D son capaces de estimular la absorción del calcio y del hierro. De este modo, se reduce el riesgo de déficit de estos.

Esta estrategia nos permite preocuparnos menos por la acción de los antinutrientes y concentrarnos en llevar a cabo una dieta lo más variada posible. Recuerda que también es esencial que sea equilibrada desde el punto de vista calórico. Con todo esto, se podrá garantizar un peso adecuado y un correcto estado de salud.

 
  • Mackowiak K., Torlinska Walkowiak N., Torlinska B., Dietary fibre as an important constituent of the diet. Postepy Hig Med Dosw, 2016. 70: 104-9.
  • Braidy N., Jugder BE., Poljak A., Jayasena T., Mohammad N., et al., Molecular targets of tannic acid in alzheimer's disease. Curr Alzheimer Res, 2017. 14 (8): 861-869.