¿En qué consiste la dieta astringente?

17 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
Si presentas diarreas frecuentes, bien por estrés, por consumo de antibióticos o por un exceso de actividad física, la dieta astringente te puede ser de utilidad. Conócela en profundidad a continuación.

Algunos deportistas suelen padecer con determinada frecuencia problemas relacionados con las diarreas. Esto puede suceder debido a la práctica de actividad física de forma regular, capaz de estimular el peristaltismo intestinal y, con ello, las deposiciones. Para combatir esta situación, te vamos a presentar la dieta astringente.

Antes de profundizar más sobre el tema, ten en cuenta que este modelo de alimentación no es adecuado para quien de por sí suele desarrollar estreñimiento. En el caso de implementar un protocolo de este tipo en dichos sujetos, puede agravarse el problema de base, lo que resulta en dolores abdominales frecuentes.

¿En qué se basa la dieta astringente?

Este régimen dietético se basa en la inclusión de alimentos con la capacidad de incrementar el volumen y la densidad del bolo fecal. Es necesario tener cuidado con las fibras de tipo insoluble, ya que estas pueden desempeñar el efecto contrario y estimular los receptores de distensión del tubo digestivo.

En este caso, es la fibra soluble aquella capaz de generar un resultado positivo, ya que retiene líquido en su interior y compacta las heces resultantes de la digestión.

Existen ciertos vegetales idóneos para introducir en la dieta astringente; uno de ellos es el plátano. No obstante, ha de evitarse su consumo excesivamente maduro, ya que en este caso podría generar el efecto opuesto debido a un mayor número de azúcares simples en su composición.

Otro de los productos con capacidades astringentes, según la ciencia, es la patata. También contiene fibras capaces de compactar el bolo fecal y de ayudar a retener agua en su interior, según un estudio publicado en Journal of Agricultural and Food Chemistry. El arroz cuenta con una capacidad similar, del mismo modo que el cacao.

Incluir papas en la alimentación permite, por ejemplo, tener energía.

Por otra parte, los alimentos con probióticos, elaborados a base de fermentación láctica, son un remedio eficaz para evitar las diarreas, sobre todo aquellas asociadas al uso de antibióticos. Incluir en la dieta un suplemento de bacterias puede ser eficaz para mejorar la función intestinal; esto, por supuesto, deberá consultarse con un especialista.

Alimentos a evitar en este modelo alimenticio

Dentro de la dieta astringente, han de evitarse todos aquellos alimentos que cuentan con cantidades significativas de fibra insoluble, como pueden ser los cereales integrales de grano entero. Hay estudios científicos que demuestran su eficacia a la hora de incrementar el número de deposiciones diarias, sobre todo cuando el cómputo global de fibra asciende de los 20 gramos diarios.

Hay que tener cuidado también con las frutas que cuentan con enzimas proteolíticas, como son el kiwi y la piña. Estas pueden generar una descomposición excesiva del bolo fecal, lo que se traduce en una menor consistencia de la masa que recorre el intestino y problemas en la reabsorción de líquidos en la zona del tubo digestivo grueso.

La ingesta de agua en la dieta astringente

Todo el mundo es consciente de la importancia de asegurar un adecuado consumo de líquidos con el objetivo de prevenir la deshidratación. No obstante, en la dieta astringente resulta vital evitar excederse en este sentido.

Superar los 2,5 litros de agua al día, sobre todo fuera de contextos deportivos, puede generar ineficiencias en la reabsorción que tiene lugar en las partes distales del intestino. A partir de aquí, el riesgo de diarrea se incrementa.

Del mismo modo, un consumo de agua deficiente puede estimular el estreñimiento, condición que tampoco se considera saludable. Es fundamental asegurar la hidratación mediante la ingesta de agua, ya que la aparición de refrescos edulcorados en la dieta podría alterar la microbiota intestinal y generar problemas de tránsito y metabólicos.

El agua es una de las bebidas que se consumen que resultan más saludables.

La dieta astringente, un remedio puntual

La dieta astringente se basa, como hemos visto, en la restricción de las frutas con enzimas proteolíticas y de alimentos con fibra insoluble, como los granos integrales o los productos enriquecidos. A su vez, prioriza la ingesta de lácteos fermentados, de frutas con fibras solubles y de otros elementos como el cacao o el café, todo ello asegurando que se cubren los requerimientos de proteínas y de grasas, por supuesto.

Además, esta dieta ofrece una serie de recomendaciones en cuanto al aporte de líquidos. Gracias a estos lineamientos, se contribuye a generar un bolo fecal voluminoso, pero compacto. Al mismo tiempo, se evita un defecto en la reabsorción de agua en la zona distal del intestino, lo que podría descomponer las heces.

En última instancia, ten en cuenta que tanto los antibióticos como la práctica deportiva demasiado intensa, o incluso el estrés, podrían propiciar dicha situación. Si crees que puedes estar padeciéndolo, no dudes en hacer una consulta con un médico.

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  • Fathallah N., Bouchard D., Parades V., Diet and lifestyle rules in chronic constipation in adults: from fantasy to reality. Presse Med, 2017. 46 (1): 23-30.