¿En qué consiste la dieta budista?

28 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
Además de aplicar ciertas modificaciones en la alimentación, la dieta budista también implica adquirir otros hábitos. Conoce todo sobre este método a continuación.

La dieta budista se caracteriza por ser un plan de alimentación vegano con algunas consideraciones adicionales. Se basa en el principio del respeto a la naturaleza. Además, propone evitar el consumo de alimentos procesados e industriales, ya que los considera nocivos para la salud.

A continuación, te vamos a enseñar todos los secretos de la dieta budista y cómo plantearla para convertirla en saludable. No olvides que, al tratarse de un tipo de alimentación vegana, presenta una serie de carencias dietéticas, por lo que la suplementación se tornará necesaria.

La dieta budista, una dieta vegana

Solamente los alimentos de origen vegetal están incluidos en la dieta budista. De este modo, aparecen con frecuencia las sopas, cremas de verduras, granos, legumbres y cereales.

Esto tiene una consecuencia buena y otra mala. La buena es la presencia de antioxidantes, nutrientes que según un estudio publicado por Molecules, son beneficiosos para la salud. La mala es que el aporte de proteínas se puede poner en peligro.

Con el propósito de garantizar la función muscular, es preciso asegurar el consumo de todos los aminoácidos esenciales en las cantidades adecuadas. Para ello, resulta fundamental mezclar alimentos vegetales con alto contenido en proteínas de distintos tipos, como los cereales y legumbres.

Asimismo, es preciso incluir suplementos de vitamina B12 y de vitamina D, ya que ambos nutrientes son carentes en las dietas basadas en vegetales.

La dieta budista propone el consumo de alimentos de origen vegetal.

La importancia de comer siempre a la misma hora

Además de la lista de los alimentos permitidos, la dieta budista aconseja realizar siempre las comidas en el mismo horario. El objetivo es no provocar cambios en los ritmos circadianos del organismo que condicionen el metabolismo de los nutrientes.

Esto no quita que se pueda alterar el número de comidas según las preferencias de cada persona. En este sentido, es necesario destacar los beneficios que ha demostrado tener sobre la salud el ayuno intermitente, según un estudio publicado en la revista Annual Review of Nutrition.

De esta manera, es posible plantear un esquema de dos comidas bajo el patrón de la dieta budista, con lo que se respetan los biorritmos y se estimulan los mecanismos fisiológicos positivos para la salud. En todos los casos, siempre es recomendable consultar con un nutricionista antes de recurrir a estas estrategias.

La dieta budista elimina los procesados

Los budistas son en esencia naturalistas, y por este motivo rechazan los alimentos industriales, el azúcar y los ultraprocesados. Todas las recetas deben estar preparadas con ingredientes que se puedan englobar dentro del grupo de los alimentos frescos. Esta característica es indudablemente buena para la salud, ya que muchas de las patologías endémicas en la actualidad tienen que ver con el abuso de comida procesada.

No obstante, esto no quiere decir que nunca puedas darte un capricho. En alguna ocasión, puedes consumir un postre dulce, pero siempre teniendo en cuenta que no debe ser la tónica general de la dieta.

La meditación como elemento central

Además de lo puramente dietético, la dieta budista hace referencia también a otros aspectos de la vida diaria relacionados con el bienestar emocional. Por ello, defiende la necesidad de meditación, así como la importancia de comer en silencio, sin la distracción de la televisión o de los dispositivos móviles.

Práctica de meditación en familia.

Meditar antes de cada comida es un hábito que puede incrementar la relajación, además de reducir el riesgo de convertirse en un comedor emocional que se deja llevar por los impulsos. Asimismo, hay que tener en cuenta que consumir alimentos en una situación de estrés dificulta la digestión.

La dieta budista, un plan de alimentación integrativo

Según lo comentado, la dieta budista hace referencia a aspectos puramente dietéticos con otros que tienen que ver con los hábitos de vida. Uno de los pilares fundamentales del plan de alimentación es la restricción de los alimentos de origen animal, así como evitar los productos ultraprocesados e industriales.

De todos modos, has de recordar que la dieta budista debe estar suplementada con vitamina B12 y con vitamina D. Con esto, se reduce el riesgo de sufrir deficiencias de ambos nutrientes, que son esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

En última instancia, recuerda que la meditación es una práctica complementaria a la dieta, y se la considera fundamental. Fomentar un estado de relajación mejorará los procesos digestivos y el metabolismo de los alimentos. Si tienes más dudas con respecto a este plan alimenticio, consulta con un nutricionista.

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