Dietas para fortalecer el sistema inmunitario

06 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
Los prebióticos y probióticos mejoran la calidad de la microbiota intestinal, y con ello la función inmune. ¿Qué otros alimentos fortalecen las defensas del organismo?
 

Una alimentación correcta puede mejorar la función del sistema inmunitario. Surtir al organismo de los nutrientes necesarios mejorará las funciones fisiológicas y contribuirá en la lucha contra organismos extraños o en la prevención del desarrollo de enfermedades autoinmunes.

La clave de una alimentación apropiada es la variedad. No obstante, aumentar el consumo de ciertos alimentos o nutrientes puede contribuir a que nos sintamos mejor y suframos menos enfermedades. Te enseñamos las claves de la dieta que mejora tus defensas.

Vitamina D: ingesta adecuada

La vitamina D es un nutriente deficitario por naturaleza. Se puede sintetizar de manera endógena a partir de la exposición a los rayos del sol. Además, se encuentra presente en ciertos alimentos como los pescados azules, los lácteos y los huevos. Se trata de una vitamina liposoluble, por lo que necesita de la presencia de grasa para su transporte y acumulación.

En los últimos años, se identificó el déficit de esta vitamina con el aumento del riesgo de desarrollar ciertas enfermedades de tipo autoinmune y alergias. A pesar de que los mecanismos fisiológicos todavía no están claros, estudios como este de 2015 apoyan el papel de la vitamina D sobre el sistema de defensa del organismo. 

Dieta cetogénica contra el virus de la gripe

Un estudio de 2019 publicado en Science Immunology realizado en ratones muestra el potencial de la dieta baja en carbohidratos frente al virus de la gripe. De este modo, la dieta cetogénica parece ser útil para prevenir o aliviar la enfermedad, aunque todavía hace falta que esto se compruebe en humanos.

 

El mecanismo que sustenta esta teoría se basa en que la alimentación baja en carbohidratos mejora la expansión de las células T del sistema inmune. Estas, a su vez, son responsables de la resistencia antiviral. No obstante, son necesarios estudios en humanos que respalden esta teoría para permitir evidenciar esta relación.

La dieta cetogénica podría ser positiva para el sistema inmunitario.

Por otra parte, también existe otro estudio publicado en Immunity en 2018 en ratones que relacionan la ingesta de fibra con una mayor supervivencia al virus de la gripe. Esto se debe al aumento de la formación de ácidos grasos de cadena corta, que poseen propiedades antinflamatorias que podrían prevenir la inmunidad protectora. Nuevamente, hacen falta también investigaciones en humanos.

Prebióticos, probióticos y el sistema inmunitario

En los últimos años, se ha popularizado el consumo de alimentos con pre y probióticos. Su fama se basa en la capacidad de modificar la microflora intestinal, lo que produce ciertas ventajas sobre el huésped.

Algunas de estas ventajas están relacionadas con la mejora de la respuesta inmune. El intestino es una de las primeras barreras que posee el sistema inmunitario.

 

Los estudios como este de 2003 publicado en Anales de Pediatría demuestran que el uso de alimentos con pre y probióticos disminuye el riesgo de desarrollar dermatitis atópicas, sobre todo en edades tempranas. Además, se relaciona el consumo de estas sustancias con menores infecciones intestinales y de las vías aéreas superiores.

Consumo regular de vitaminas

Las vitaminas presentan multitud de funciones a nivel orgánico. Sirven como catalizadores de muchas funciones metabólicas y presentan también implicaciones en lo que a inmunidad se refiere.

De hecho, esta investigación del The Journal of Pharmacy and Pharmacology afirma que la administración de vitamina C junto a ginseng rojo mejora la activación de las células inmunes T y NK, con lo que se reprime el progreso de ciclo viral de la gripe. Además, el consumo de esta vitamina también presenta una relación positiva con la reducción de la inflamación pulmonar causada por una infección viral.

Los beneficios de la vitamina C afectan a diversas áreas del organismo.

¡Aliméntate bien y ayuda a tu sistema inmunitario!

 

La dieta presenta una influencia importante en la función inmune. Una alimentación equilibrada y variada mejora nuestras barreras defensivas contra organismos externos y contra la aparición de alergias o enfermedades autoinmunes.

Para esta tarea, es fundamental garantizar el aporte de vitaminas, sobre todo la D y la C. Por otra parte, la fibra y los probióticos pueden ayudar en las primeras etapas de la vida, pero también en la edad adulta, al prevenir enfermedades relacionadas con la inflamación crónica.

Cabe destacar además que ciertas estrategias dietéticas podrían resultar positivas en la prevención o en el tratamiento de ciertas patologías. Un caso es el de la dieta cetogénica contra el virus de la gripe. No obstante, son necesarios estudios en humanos que confirmen esta teoría y que esclarezcan los mecanismos fisiológicos.

En última instancia, ten en cuenta que el consumo regular de alimentos frescos y la disminución de la ingesta de procesados es una estrategia eficaz a la hora de mejorar el sistema inmunitario y la salud. ¡Cuida te cuerpo comenzando por la comida que escoges!

 
  • Trochoutsou AL., Kloukina V., Samitas K., Xanthou G., Vitamin D in the immune system: genomic and non genomic actions. Mini Rev Med Chem, 2015. 15 (11): 953-63.
  • Emily L., Goldberg., Ryan D., et al., Ketogenic diet activates protective y T cell responses against influenza virus infection. Science Immunology, 2019.
  • Moreno Villares JM., Probiotics in infant formulae. Could we modify the immune response? An Pediatr (Barc), 2008. 286-94.
  • Trompette A., Gollwitzer ES., Pattaroni C., Lopez Mejia IC., Riva E., et al., Dietary fiber confers protection against flu by shaping ly6c patrolling monocyte hematopoiesis and CD8 T Cell Metabolism. Immunity, 2018. 48 (5): 992-1005.
  • Kim H., Jang M., Kim Y., Choi J., et al., Red ginseng and vitamin C increase immune cell activity and decrease lung inflammation induce by influenza A virus/H1N1 infection. J Pharm Pharmacol, 2016. 68 (3): 406-20.