La dietoterapia: ¿para qué sirve?

30 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
¿Sabías que por medio de la dieta se pueden prevenir y tratar muchas enfermedades? De ello se encarga la dietoterapia, sobre la que te brindamos más detalles a continuación.
 

La dietoterapia es una ciencia que pretende mejorar el manejo de determinadas patologías por medio de la alimentación. La dieta es capaz de ayudar a prevenir enfermedades, pero muchas veces es también una posible solución a estas. Por este motivo, se han propuesto cambios dietéticos que, en determinadas situaciones, son capaces de mejorar el estado de salud.

De todos modos, esta rama es compleja y técnica. Existen diversas posibilidades dependiendo del individuo, su genética, su nivel de actividad física y la patología que se deba tratar. Por lo tanto, no se abordará de la misma manera un caso de un paciente con insuficiencia renal que otro de una persona con diabetes.

La dietoterapia como método de prevención

Antes de que se manifieste alguna patología en el organismo, es posible establecer cambios dietéticos con el objetivo de prevenir enfermedades. La dietoterapia ofrece una serie de recomendaciones al respecto.

Una de ellas sería, por ejemplo, reducir el consumo de grasas tipo trans. Estos nutrientes, derivados de la cocción de aceites vegetales a altas temperaturas, se asocian con un mayor estado de inflamación sistémico. De hecho, una investigación publicada en la revista Progress in Lipid Research afirma que la ingesta regular de estos lípidos es capaz de incrementar el riesgo de aterosclerosis.

 

Otro de los consejos básicos que ofrece la dietoterapia para disminuir la incidencia de enfermedades complejas es la reducción en el consumo de azúcares añadidos. Según los expertos, esta clase de carbohidratos se asocian positivamente con el desarrollo de las enfermedades metabólicas, siendo el ejemplo más típico la diabetes.

La reducción del consumo de azúcar es una medida frecuente en la dietoterapia.

Dietoterapia para el tratamiento de algunas patologías

Una vez que la enfermedad se ha desarrollado, es posible utilizar la dietoterapia para frenar su progresión. Por ejemplo, reducir la ingesta proteica en un paciente con insuficiencia renal puede mejorar la función de dichos órganos, así como reducir el riesgo de complicaciones.

Por otro lado, en el caso de los pacientes con cáncer, existen ciertas estrategias dietéticas que incrementan los efectos de la farmacología. Una de ellas podría ser la reducción de los carbohidratos.

Incluso en los últimos años se está investigando sobre la aplicación de los ayunos intermitentes en los pacientes de esta enfermedad. Los resultados, tal y como afirma la revista Clinics, son prometedores.

 

La suplementación puede marcar la diferencia

Además de la dieta en sí, la suplementación con determinados nutrientes puede ser capaz de prevenir la aparición de enfermedades o de mejorar su tratamiento. Un ejemplo claro es el uso de la melatonina.

Esta hormona, encargada de regular los ciclos de sueño y vigilia, ha sido capaz de reducir los estados inflamatorios del organismo cuando se administra de manera crónica. Gracias a este efecto, existe un menor riesgo de padecer problemas de carácter metabólico, por ejemplo.

El caso de los probióticos también es digno de comentar. Estas bacterias presentes en los productos fermentados son capaces de colonizar el tracto digestivo. Allí, desencadenan una serie de efectos beneficiosos para la salud, como la formación de ácidos grasos de cadena corta.

La suplementación con determinadas cepas de probióticos ha sido capaz de mejorar algunos problemas como la intolerancia a la lactosa, las diarreas causadas por antibióticos e incluso la ansiedad.

La dietoterapia suele incluir también suplementos como los de probióticos.
 

Además de la medicina, la dietoterapia

Cuando a alguien se le diagnostica una enfermedad, la primera opción siempre es recurrir a la farmacología. Sin embargo, la dietoterapia puede actuar de manera significativa en el trascurso de muchas de ellas, con lo que se facilita su manejo.

Una alimentación adecuada reduce el riesgo de desarrollar patologías. Además, los cambios en los hábitos dietéticos ayudan a frenar la progresión de estas o de incrementar los efectos de los fármacos.

Por este motivo, es beneficioso visitar de cuando en cuando a un profesional de la nutrición. Este, mediante el uso de la dietoterapia como tal, podrá aconsejarte una serie de cambios de hábitos que repercutirán positivamente en la salud a medio y a largo plazo. Incluso si ya presentas algún problema de base, ajustará tu alimentación para reducir la sintomatología, lo cual repercutirá en tu calidad de vida.

Cada día se conocen con más detalle las interacciones entre los nutrientes y el cuerpo humano. Lo mismo sucede con los suplementos. La dietoterapia es una disciplina relativamente reciente, pero con mucho recorrido.

  • Valenzuela CA., Baker EJ., Miles EA., Calder PC., Eigtheen carbon trans fatty acids and inflammation in the context of atherosclerosis. Prog Lipid Res, 2019.
  • Jhonson RJ., Sánchez Lozada LG., Andrews P., Lanaspa MA., Perspectiva: a historical and scientific perspective of sugar and its relation with obesity and diabetes. Adv Nutr, 2017. 8 (3): 412-422.
  • Antunes F., Erustes AG., Costa AJ., Nascimento AC., et al., Autophagy and intermittent fasting: the connection for cancer therapy? Clinics, 2018.