Eres lo que comes: ¿qué tan cierto es?

24 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
Si todavía desconoces lo importante que es la alimentación para garantizar un buen estado de salud, sigue leyendo, aquí te lo contamos.
 

Muchos expertos en nutrición afirman que eres lo que comes. La calidad de los alimentos influye de manera determinante en la salud y en el buen funcionamiento del organismo. Por eso, introducir en el cuerpo productos de mala calidad podría traer consecuencias perjudiciales.

A la hora de plantear una dieta, es necesario asegurar que sea variada. Esta ha de tener una serie de características para permitir que los procesos fisiológicos se desarrollen como deberían. A continuación, te explicaremos qué hay detrás de la afirmación «eres lo que comes».

Lo que comes influye en la salud

Introducir alimentos de baja calidad nutricional puede condicionar la salud metabólica del organismo. Por ejemplo, el consumo excesivo de azúcar aumentar el riesgo de desarrollar diabetes a medio y largo plazo, de acuerdo con una investigación publicada en la revista Advances in Nutrition.

En este sentido, no solo la cantidad, sino también la procedencia del azúcar resulta importante. No es lo mismo consumir alimentos ultraprocesados que frutas; aunque ambos contengan fructosa, sus efectos sobre el organismo son significativamente distintos.

Otros nutrientes, como las grasas de tipo trans, son también capaces de afectar negativamente al cuerpo. Estas sustancias se encuentran fundamentalmente en los aceites vegetales que han sido sometidos a altas temperaturas y en los productos ultraprocesados.

 

El consumo frecuente de dichos lípidos se asocia con un mayor estado de inflamación sistémica, de acuerdo con una publicación realizada en la revista Progress in Lipid Research.

Para estar mejor, come mejor

Del mismo modo que es posible empeorar la salud por medio de una mala alimentación, también es factible promocionar la ausencia de enfermedad cuidando la dieta.

Alimentarse como un atleta de élite no es recomendable para la población general.

El aporte regular de antioxidantes, por ejemplo, consigue retrasar el envejecimiento y proteger al organismo de la aparición de enfermedades. Estos nutrientes se encuentran fundamentalmente en las frutas y en las verduras. Por ello es tan importante su consumo diario.

Además, con el objetivo de modular la inflamación, es necesario introducir en la alimentación productos que contengan capacidad antiinflamatoria. Los ácidos grasos, como por ejemplo los omega 3, son capaces de reducir el riesgo cardiovascular, tal y como afirma un estudio llevado a cabo en el año 2017. Para garantizar su aporte, es necesario incluir pescado azul, aceites vegetales y frutos secos en la dieta.

 

Importan los nutrientes, pero también su procedencia

Ya hemos comentado que no es lo mismo consumir fructosa por medio de los ultraprocesados que a través de las frutas. La fibra consigue minimizar el impacto de estos nutrientes sobre el páncreas, con lo que amortigua su efecto.

Lo mismo sucede con las grasas saturadas. El efecto de este tipo de lípidos ha sido controvertido durante los últimos años. En la actualidad existe un consenso acerca de que la salubridad de dichas grasas depende fundamentalmente de los alimentos que la contengan.

Si los lípidos saturados provienen de alimentos naturales como el huevo o la carne, no resultarán nocivos para el organismo. Sin embargo, si se incluyen en la dieta por medio de productos industriales, impactarán negativamente en la salud.

De este modo, lo aconsejable resulta siempre incluir alimentos frescos en la pauta dietética habitual. Reducir el consumo de ultraprocesados y de tóxicos como el alcohol es siempre positivo desde el punto de vista de la salud.

Este aspecto es todavía más determinante cuando se habla del rendimiento deportivo. Para funcionar mejor al hacer deporte, es importante contar con un plan de alimentación que incluya grandes cantidades de vegetales, pescados y alimentos frescos.

Madre e hija preparando receta saludable con pescado.
 

Eres lo que comes, es la realidad

Si quieres mejorar tu estado de salud y prevenir la aparición de enfermedades a medio y largo plazo, es imprescindible que cuides tu dieta. Restringir o limitar la ingesta de productos industriales y promocionar el consumo de alimentos frescos es siempre una buena idea.

Asimismo, es necesario eliminar los productos tóxicos de la dieta, como puede ser el alcohol. Este tipo de sustancias no ofrecen ninguna ventaja en términos de salud y empeoran el desarrollo de las funciones fisiológicas, que son las que permiten la vida.

En definitiva, la frase «eres lo que comes» es mucho más cierta de lo que piensas. Por este motivo, cuida tu alimentación y visita a un nutricionista si tienes dudas. Este profesional podrá ajustar tu pauta dietética y enseñarte buenos hábitos de vida con la finalidad de prevenir la aparición de enfermedades a medio y largo plazo.

 
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