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¿Las verduras pierden las propiedades al congelarlas?

A pesar de lo que muchos creen, las verduras no pierden valor nutricional al someterse a los procesos de congelado. Sin embargo, sí que podrían hacerlo si se guardan solamente en la nevera.
¿Las verduras pierden las propiedades al congelarlas?

Está claro que el consumo de alimentos frescos es una prioridad cuando hablamos de dieta saludable. Sin embargo, existen ciertos alimentos sometidos a procesos industriales que se pueden consumir. A continuación, te vamos a contar si las verduras pierden las propiedades al congelarlas y si es adecuado incluir estos alimentos en la pauta dietética.

Lo primero que debes tener en cuenta es que el consumo regular de frutas y de verduras se asocia con un menor riesgo de muerte por todas las causas. Esto se debe al contenido en micro y en fitonutrientes de dichos productos, capaces de reducir la oxidación y de modular la inflamación.

Las verduras congeladas no pierden las propiedades

Es importante distinguir entre dos tipos de procesos industriales referidos a los alimentos: los que aumentan la vida útil del producto y los que están orientados a hacerlos más palatables. Los primeros no impactan negativamente sobre el valor nutricional, al menos no de forma general. Aquí podemos incluir el congelado, el encurtido y ciertos procesos térmicos.

De este modo, es posible congelar las verduras y que estas no pierdan las propiedades. Solamente se formarán cristales de agua en su interior que permitirán que se conserven durante más tiempo.

Sí que es cierto que su sabor puede verse ligeramente alterado, pero sus valores nutricionales se mantendrán intactos. Solamente la cocción en agua y el sometimiento del vegetal a las altas temperaturas pueden condicionar sus propiedades.

De acuerdo con un artículo publicado en la revista Journal of Functional Foods, la disponibilidad de muchos carotenoides y flavonoides no se ve disminuida por los procesos de congelado o de liofilizado. Así, se garantiza que los vegetales siguen manteniendo sus funciones a pesar de haber sido conservados a bajas temperaturas.

Las verduras congeladas son convenientes por diversas razones.

Las verduras refrigeradas sí que pueden perder propiedades

Al contrario de lo que sucede con las verduras congeladas, sí que es posible que aquellas que se guardan en el refrigerador pierdan propiedades con el paso de los días. Tanto el contacto con el oxígeno como los microorganismos que pueden habitar en ellas son capaces de degradar ciertas vitaminas y minerales, lo que condiciona su valor nutricional.

Lo mismo sucede si se dejan a temperatura ambiente. Por este motivo, congelar las verduras supone una excelente opción para asegurar una buena conservación. Sobre todo si no las vas a consumir pronto, lo mejor es guardarlas en el congelador. Su sabor y textura quizás se vean ligeramente alteradas, pero no sus nutrientes.

Es fundamental consumir verduras, aunque sean congeladas

Las verduras congeladas presentan dos ventajas principales con respecto a sus homólogas frescas. La primera de ellas es la capacidad de almacenarse y de aguantar en buen estado durante más tiempo. En segundo lugar, suelen ser más baratas, por lo que todo el mundo puede tener acceso a ellas.

Está fuera de toda duda que el consumo regular de estos alimentos es muy beneficioso. De hecho, los fitonutrientes que se encuentran en su interior son capaces de prevenir el desarrollo de patologías complejas, como algunos tipos de cáncer. Así lo evidencia una investigación publicada en la revista International Journal of Epidemiology.

No obstante, es importante variar entre la ingesta de vegetales crudos y cocinados. A pesar de que las verduras congeladas no pierden propiedades, sí que pueden verse afectados ciertos micronutrientes al ser sometidos a procesos térmicos, como el cocido en agua.

Las verduras congeladas no pierden propiedades en este proceso.

Incluye verduras congeladas en la dieta

Como hemos visto, es posible consumir verduras congeladas y beneficiarse de todas las características nutricionales de estas. Además, cuentan con la ventaja de ser más económicas que las frescas. Incluso está la posibilidad de adquirir aquellas que no se encuentran de temporada, lo que incrementa el espectro de verduras para incluir en la dieta.

Son muchas las ventajas de la ingesta regular de este tipo de alimentos. Recuerda que lo ideal es garantizar la variedad en cuanto al consumo de vegetales. De este modo, se garantiza el aporte de todos los micro y fitonutrientes que el organismo necesita para llevar a cabo sus funciones vitales.

Por otra parte, no olvides que es beneficioso alternar la ingesta de vegetales frescos y cocinados. Así, se evitan las pérdidas de nutrientes derivadas de los procesos térmicos y de cocción, lo que podría restarle calidad a la pauta dietética.

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  • Aune D., Giovannucci E., Boffetta P., Fadness LT., et al., Fruit and vegetable intake and the risk of cardiovascular disease, total cancer and all cause mortality a systematic review and dose response meta analysis of prospective studies. Int J Epidemiol, 2017. 46 (3): 1029-1056.

Graduado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Santiago de Compostela, con un postgrado en Condicionantes Genéticos, Ambientales y Nutricionales del Desarrollo y el Crecimiento y un curso de Experto Universitario en Nutrición Deportiva por la UNIR.
Actualmente, trabaja como nutricionista en una clínica y en el Real Club Deportivo de La Coruña S.A.D.