Dieta alcalina: todo lo que debes saber

07 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
Las dietas restrictivas no suelen contar con una gran adherencia, y la dieta alcalina no es una excepción. Te contamos sus secretos...

Existen muchos planes de alimentación distintos que se pueden seguir cuando el objetivo es estar saludable. A continuación, te vamos a hablar de uno de los más polémicos: la dieta alcalina, un patrón dietético que tuvo un auge en los últimos años debido a que muchos famosos aseguran haberlo seguido.

Además, ciertos expertos afirmaron que la dieta alcalina era capaz de prevenir patologías complejas como el cáncer, a partir de la modulación del pH del cuerpo. Te vamos a explicar que hay de cierto en todo esto y si debes  seguir una alimentación basada en el equilibrio ácido base de los nutrientes.

La escasa base científica de la dieta alcalina

Uno de los principios de la dieta alcalina es su supuesta capacidad para actuar y modificar el equilibrio ácido base del organismo. Sin embargo, esta función está muy bien ejecutada por los riñones y es imposible incidir en dicho parámetro por medio de la dieta.

De hecho, una variación pequeña del pH sanguíneo podría causar la muerte. Afortunadamente, esto solo sucede en situaciones patológicas graves o mediante intoxicaciones con algunos tóxicos.

Con base en esto, la dieta alcalina es totalmente ineficaz. Sin embargo, algunos de los conceptos que propone pueden ser beneficiosos para la salud a medio o a largo plazo, ya que no están del todo equivocados. Vamos a verlos con detalle.

Beneficios de la dieta alcalina

La dieta alcalina propone un incremento significativo del aporte de frutas y de verduras. Ambos grupos de alimentos se han relacionado con un menor riesgo de desarrollar patologías complejas, según una investigación publicada en la revista International Journal of Epidemiology.

El lavado de los alimentos es fundamental para prevenir la intoxicación.

De todos modos, esto no se debe a la capacidad de los vegetales de incidir en el pH del cuerpo, sino al aporte de antioxidantes que conllevan. Estos nutrientes son capaces de neutralizar los radicales libres y de mantener el óptimo funcionamiento de las reacciones fisiológicas del organismo.

Por otra parte, la dieta alcalina restringe el consumo de productos industriales ultraprocesados. Una investigación publicada en BMJ confirma que esta clase de alimentos resultan perjudiciales para la salud, debido a su contenido en azúcares simples, grasas trans y aditivos.

Se recomienda que la dieta se base siempre en la ingesta de alimentos frescos, ya que la calidad de estos es mucho mayor.

Evita los planes restrictivos

A pesar de que la dieta alcalina está construida sobre ciertas bases acertadas, muchos de los puntos que defiende son equivocados. Lo óptimo a la hora de plantear una dieta es realizar el menor número de restricciones posibles, con el objetivo de asegurar la variedad y la adherencia. Además, así se conseguirá reducir el riesgo de déficits de nutrientes.

Solo se deben limitar los productos tóxicos, como el alcohol. Aparte, es posible reducir la presencia de ciertos nutrientes como los carbohidratos en los casos de personas que no hacen actividad física y es beneficioso priorizar los alimentos frescos frente a los productos industriales de carácter ultraprocesado.

Fuera de estas recomendaciones, es positivo para la salud consumir carne, pescado, huevos, lácteos y vegetales, independientemente de su equilibrio ácido base. No olvides que también resulta positivo alternar las formas de cocción y evitar aquellas que requieren el uso de temperaturas muy elevadas.

Las frituras son muy nocivas para la salud.

La dieta alcalina, un plan avalado por la mercadotecnia

La dieta alcalina ha ganado muchos adeptos debido a que las grandes estrellas del cine se han sumado a un protocolo así para perder peso. Además, algunos expertos afirmaron sus beneficios, aun sin una base científica sólida detrás.

Si nos ceñimos a lo que dice la ciencia, no existe ningún tipo de evidencia suficiente como para recomendar un plan dietético de este estilo. De hecho, las restricciones que propone podrían ser contraproducentes a medio plazo, ya que en muchas ocasiones se pone en riesgo el aporte proteico.

Se debe tener presente que la variedad es uno de los principios básicos de la dieta saludable y los hábitos de vida también ayudan a mejorar el estado de salud. Ambos consejos serán mucho más útiles que intentar variar el equilibrio ácido base del organismo, algo poco probable y muy peligroso.

Trata de huir siempre de las dietas milagro y busca un plan de alimentación que garantice una elevada adherencia y el predominio de los alimentos frescos frente a los ultraprocesados. No te olvides tampoco de realizar ejercicio físico de forma regular.

  • Aune D., Giovannucci E., Boffetta P., Fadness LT.,  et al., Fruit and vegetable intake and the risk of cardiovascular disease, total cancer and all cause mortality a systematic review and dose response meta analysis of prospective studies. Int J Epidemiol, 2017. 46 (3): 1029-1056.
  • Srour B., Fezeu LK., Kesse Guyot E., Alles B., et al., Ultra processed food intake and risk of cardiovascular disease: prospective cohort study. BMJ, 2019.