Puede haber sobredosis de vitaminas

09 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
La vitamina D suele ser deficitaria en la población, por lo que conviene acudir al nutricionista para valorar su suplementación.
 

La vitaminas son micronutrientes esenciales para el cuerpo humano. Participan en una gran cantidad de procesos orgánicos y catalizan muchas de las reacciones que ocurren en el interior del cuerpo. No obstante, así como es común su déficit, es posible llegar a una situación de sobredosis de vitaminas. Te explicamos cuáles son las situaciones de riesgo y qué consecuencias pueden tener.

Lo primero que debemos tener en claro es que existen dos tipos de vitaminas: las hidrosolubles y las liposolubles. Las primeras se transportan y absorben en agua; por lo tanto, sus reservorios en el cuerpo humanos son muy pequeños. Sin embargo, las segundas se transportan y se almacenan en la grasa y existen varios depósitos de estas en el organismo.

A pesar de que la sobreingesta de las hidrosolubles puede ser relativamente frecuente, el riesgo de sobredosis es muy bajo, ya que se eliminan constantemente por la orina. Claro que esto no quiere decir que podamos consumir de este tipo de vitaminas sin límite.

Los últimos estudios no encuentran relación entre la ingesta elevada de multivitamínicos del grupo B con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular a largo plazo. Es decir que, aunque no deberíamos preocuparnos por su ingestión en exceso, tampoco es necesaria, ya que muchas veces no beneficia en nada al organismo.

 

De hecho, un consumo excesivo de multivitamínicos podría conducir a una situación de sobredosis de vitaminas. Normalmente, los síntomas son de tipo gastrointestinal, como diarreas, náuseas o cólicos. En algunos casos concretos, como ante la sobredosis de vitamina C, podría existir un exceso de absorción de hierro que dañase los tejidos del cuerpo.

Sobredosis de vitaminas liposolubles

Algo totalmente distinto sucede con las vitaminas que se acumulan en el tejido adiposo. Con este tipo de micronutrientes sí que es posible experimentar un proceso de sobredosis y, por lo tanto, una intoxicación.

Preparando ensalada con tomate y pepino.

Un ejemplo es la sobredosis de vitamina D, que puede causar daño renal y aumentar los niveles de calcio en sangre (hipercalcemia). Esta situación conlleva a la aparición de confusión, desorientación y problemas de ritmo cardíaco.

De todos modos, es relativamente complicado llegar a experimentar una sobredosis de vitaminas. Es necesario ingerir demasiados suplementos de estas sin control para llegar a una situación así.

 

Cabe destacar además que la vitamina D es deficitaria a nivel poblacional, por lo que su suplementación suele estar indicada en muchos casos. Se trata de una sustancia que se puede generar de manera endógena a partir de la exposición a los rayos solares; de lo contrario, es necesario ingerirla mediante la dieta. Los pescados azules, lácteos enteros y huevos son ricos en esta vitamina.

Suplementación con vitaminas

Llegar a un estado de hipervitaminosis no es sencillo. Sin embargo, no es necesario caer en este extremo para concluir que la ingesta de vitaminas es excesiva.

A la hora de valorar el consumo de micronutrientes, lo primero que hay que analizar es la variedad de la dieta. Si se lleva una alimentación variada, rica en frutas y verduras y sin restricciones alimentarias, es relativamente poco probable que se sufra un déficit en alguna vitamina.

En tal caso, la única susceptible a situarse en valores inferiores a los recomendados sería la vitamina D. Por esa razón, no viene mal acudir a un especialista para valorar la necesidad de suplementarla. 

Salvando esta situación, la dieta debe ser la herramienta principal para garantizar el aporte de nutrientes al organismo. La literatura científica cuestiona la necesidad de suplementar otras vitaminas e incluso llega a dudar de su seguridad a medio y largo plazo.

 
Vitamina B, una de las formas de combatir el lactato.

Un caso especial es el de los veganos. Las restricciones en cuanto al consumo de alimentos de este tipo de dietas sí que pueden ocasionar una serie de carencias que deben suplirse mediante la ingesta de suplementos. El problema más representativo es el de la vitamina B12, cuyo déficit continuado puede conllevar la aparición de una anemia.

Sobredosis de vitaminas: conclusión

Aunque es una situación poco probable, existe la probabilidad de padecer una sobredosis de vitaminas. Para llegar a esto, suele ser necesaria la ingesta descontrolada de suplementos de vitaminas liposolubles, que son las que se acumulan en el tejido graso del organismo.

De todos modos, y aún no cayendo en una situación de sobredosis, no suele ser recomendable la suplementación por defecto con multivitamínicos. Lo ideal es llevar a cabo una dieta variada y equilibrada y acudir al especialista para que valore la necesidad de añadir algún nutriente mediante suplementos si no se llegan a las cantidades diarias recomendadas.

 
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