¿Qué son los ejercicios de Mckenzie?

06 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por especialista en ciencias de la actividad física y del deporte Andrés Felipe Cardona Lenis
Para los problemas de cadera y los músculos de esta zona, los ejercicios de Mckenzie pueden ofrecer soluciones. ¿Conoces en qué consisten?
 

El método Mckenzie lleva un tiempo considerable de existencia y se ha dedicado a mejorar las condiciones de vida de un sinnúmero de personas. Esto ha sido posible por medio de los ejercicios de Mckenzie, los cuales llevan el nombre de la persona que los descubrió.

¿En algún momento de tu vida te has cruzado con este tipo de ejercicios? Si visitas a un fisioterapeuta con regularidad, es posible que los conozcas e incluso los hayas realizado en alguna ocasión. Si no es el caso, a continuación te invitamos a conocer un poco más sobre este método y sus ejercicios.

Historia de los ejercicios de Mckenzie

También conocidos como método Mckenzie, estos ejercicios tienen su origen en el año 1956, gracias a una consulta particular ocurrida en el consultorio del fisioterapeuta Robin Mckenzie. Según lo que señala la historia, el fisioterapeuta descubrió este método gracias a un paciente de apellido Smith, quien asumió una posición poco común para la época.

Esto ocurrió porque el paciente no se percató de la ubicación de la camilla y Robin aún no había ingresado al consultorio. Al entrar unos cinco minutos más tarde, lo encontró boca abajo, con la espalda extendida. A pesar de preocuparse, el paciente manifestó una sensación de alivio.

Smith acudía a las sesiones por un dolor en la pierna derecha, y con dicha posición, la molestia se trasladó al centro de la espalda y desapareció. Esto le permitió ponerse de pie totalmente erguido. Con base en ello, Robin Mckenzie comenzó a analizar lo sucedido y desarrolló este famoso método de fisioterapia.

 

Los ejercicios de Mckenzie

El método en cuestión se basa en una serie de ejercicios llevados a cabo en tres posiciones diferentes: acostado, de pie y sentado. A partir de allí, depende de la guía del fisioterapeuta para realizarlos.

Los trabajos se dividen de la siguiente manera: cuatro ejercicios de extensión y dos de flexión de columna. En las siguientes líneas, explicamos en qué consisten.

Ejercicio 1

En la posición inicial, debes estar acostado boca abajo, totalmente extendido en la camilla, los brazos a los lados de tu cuerpo y la cabeza girada a un lado. A partir de allí, ejecutas una serie de respiraciones controladas durante un tiempo aproximado de cinco minutos.

Paciente en fisioterapia acostado boca abajo.

Ejercicio 2

Continúas en la posición inicial anterior, pero en este caso, vas a apoyar los antebrazos sobre la camilla, alineando codos con hombros. Esto provocará una extensión en la columna vertebral. Dentro de la ejecución, debes hacer una serie de repeticiones hasta completar los cinco minutos.

Ejercicio 3

En este tercer ejercicio, harás el apoyo sobre las palmas de las manos, mientras estas se alinean con los codos y los hombros. Esto se hace con el fin de realizar una extensión mayor de la columna vertebral.

 

Mientras ejecutas dicho movimiento, debes relajar la parte inferior del cuerpo —glúteos, muslos y piernas—. Además, la presión sobre las manos para hacer que la extensión aumente debe ser de dos segundos. Este movimiento se debe hacer durante diez repeticiones.

Ejercicio 4

Este es uno de los ejercicios de Mckenzie en el que cambia la posición del cuerpo. Aquí debes ponerte de pie, separar las piernas al ancho de los hombros y tomarte la cintura con ambas manos —los dedos hacia la parte de atrás del torso—.

Una vez en esta posición, realizas una extensión de columna lo más atrás posible. Haz diez repeticiones de dos segundos cada una.

Ejercicio 5

Debes regresar a la camilla, pero en esta ocasión, te acuestas boca arriba. A partir del ejercicio número cinco, comienzan las flexiones de columna vertebral.

Los ejercicios de Mckensie ayudan a movilizar la columna.

Acostado boca arriba, apoyas la planta de los pies con las piernas flexionadas; luego, llevas las rodillas lo más cerca del pecho posible, mientras las manos pasan alrededor de estas. El objetivo es ejercer fuerza para que las rodillas lleguen cada vez más cerca. Debes hacer seis repeticiones de dos segundos.

 

Ejercicio 6

Para finalizar con los ejercicios de Mckenzie, uno que se hace en posición sentado. Esta postura inicia en el momento en que te sientas en el borde de una silla, con las piernas un poco separadas y las manos en el regazo de las piernas.

Posteriormente, te inclinas con el fin de tocar el piso con las manos y meter la cabeza en medio de las piernas. Finalmente, regresas a la posición inicial. Realiza seis repeticiones.

Los ejercicios de Mckenzie no son para todos

Primero que nada, debes consultar con tu médico o con un fisioterapeuta para conocer más a fondo sobre los ejercicios de Mckenzie. Estos profesionales deben aclarar tus dudas y guiarte en el proceso.

Además, ten presente que no cualquier dolor en la región de la columna requiere de la utilización de este método. Por ello, la guía profesional es indispensable.

 
  • Rondón-Villamil, Y. A. (2014). Ejercicio terapéutico para desarrollar cambios posturales en estudiantes universitarios. Revista Investigación En Salud Universidad de Boyacá. https://doi.org/10.24267/23897325.120