¿Comer sin gluten aumentaría el riesgo de diabetes?

24 Octubre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
¿Comer sin gluten es una decisión positiva o negativa para el bienestar de tu organismo? Aquí te lo contamos.

En los últimos años, se han popularizado las dietas que restringen el gluten y la lactosa. Sus defensores postulan que estos nutrientes son la causa de procesos inflamatorios y reacciones adversas. De este modo, mantienen que lo más saludable es comer sin gluten y retirar también la lactosa de la dieta. Sin embargo, estas medidas pueden convertir a personas sanas en enfermas.

Actualmente no existen estudios concluyentes que relacionen la restricción de estos nutrientes con una disminución o prevención de las enfermedades complejas. Tampoco están claros los mecanismos fisiológicos por los cuales estas medidas podrían supuestamente reducir los procesos inflamatorios.

Comer sin gluten genera intolerancias

El cuerpo posee enzimas para sintetizar nutrientes. Sin embargo, tiende al ahorro; es decir que, si no nota con frecuencia la presencia de determinado nutriente, deja de producir la enzima que lo degrada para ahorrar energía.

De este modo, si durante un período largo de tiempo se suspende la ingesta de gluten y lactosa, se genera una imposibilidad de metabolización. Personas sanas se han convertido, por lo tanto, en intolerantes. Es uno de los grandes riesgos de las restricciones que mucha gente no conoce y que pone en peligro la salud.

La justificación para la retirada de estos nutrientes en la dieta son las posibles intolerancias que podrían generar ya de por sí. Para ello, sus defensores se suelen apoyar en analíticas de intolerancias a alimentos que carecen de evidencia.

De hecho, la única intolerancia que se puede demostrar mediante una analítica sanguínea es la intolerancia al gluten. Para demostrar intolerancia a la lactosa, se necesitaría una prueba de aliento.

La dieta libre de gluten, ¿es buena para el organismo?

Puede aumentar el riesgo de diabetes de tipo 2

Los alimentos ‘sin gluten’ compensan la falta de esta proteína con ácidos grasos y azúcares. Por lo tanto, esta variación de la composición nutricional puede traer consecuencias para el funcionamiento del organismo.

La más inmediata de todas ellas es la mayor ingestión de azúcares simples y la reducción del consumo de fibra. Esto se relaciona directamente con enfermedades complejas, como puede ser la diabetes de tipo 2.

Además, esto presenta relación con el desarrollo de la obesidad. Los estudios concluyen que la ingesta de alimentos con gluten disminuye el riesgo de padecer diabetes en un 13 % con respecto a la gente que consume la variedad ‘sin gluten’ (bibliografía, 1).

Normalmente el gluten se abandona buscando también un efecto de pérdida de peso. Es cierto que abandonar el gluten supone reducir el consumo de procesados y comida rápida. Esto puede presentar un efecto beneficioso sobre la composición corporal a corto plazo.

Sin embargo, el aumento del consumo de alimentos sustitutivos sin gluten empeoraría notablemente la calidad de la alimentación.

Lo cierto es que no existen evidencias científicas a día de hoy que corroboren los beneficios de una alimentación sin gluten sobre la salud humana. Los estudios que relacionan el consumo de gluten con la diabetes están realizados en modelos animales y no son concluyentes (bibliografía, 2).

Comer sin gluten: ¿restringir o moderar?

A pesar de que existen alimentos que no son recomendables para el consumo habitual, las restricciones no suelen causar un buen efecto en ninguna dieta. En primer lugar, suponen un estrés psicológico que puede derivar en ansiedad. Por otra parte, la restricción puede derivar en un déficit de algún nutriente que hasta podría ser esencial.

Por ello, una idea bastante eficaz suele ser la de llevar a cabo una dieta flexible. Es positivo reducir el consumo de procesados, e ingerirlos en torno a las horas de actividad física llegado el caso. De este modo, aprovecharemos el pico de azúcar para utilizar en la práctica deportiva.

Comer sin gluten no siempre es tan beneficioso como se cree.

Puestos a restringir, lo único que merece ser eliminado de una dieta variada son los compuestos tóxicos, como el alcohol. Estos no solo no producen ningún beneficio sobre el organismo, sino que conllevan el empeoramiento de su funcionamiento, tanto a corto como a largo plazo.

Además, hay evidencia de que el consumo de tóxicos aumenta el riesgo de padecer enfermedades complejas. Estos también son los grandes enemigos de la práctica deportiva, ya que reducen considerablemente el rendimiento de aquel que los consume.

Conclusión

Comer sin gluten puede aumentar el riesgo de diabetes. Además, puede generar intolerancia al propio nutriente, debido al sistema de ahorro del organismo.

Por ello, lo mejor es seguir una dieta variada, en la que todos los nutrientes estén presentes. La variedad de alimentos disminuye el riesgo de déficits nutricionales y mejora la calidad de la alimentación.

  1. Zong G., Lebwohl B., Hu FB., Sampson L., Dougherty LW., Willet WC., Chan AT., Sun Q., Gluten intake and risk of type 2 diabetes in three large prospective cohort studies of US men and women. Diabetología, 2018. 61 (10): 2164-2173.
  2. Haupt-Jorgensen M., Holm LJ., Josefsen K., Buschard K., Possible prevention of diabetes with a gluten-free diet. Nutrients, 2018. 10 (11).