Historia de la obesidad

27 Septiembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Lucía Corral
Desde el paleolítico la obesidad ha estado presente, en un primer momento como medida adaptativa hasta el momento actual, en el que es considerada una epidemia. ¿Qué ha pasado por el camino?
 

La obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI, pero no siempre fue así. ¿Cómo ha evolucionado la historia de la obesidad? Conoce más sobre este tema en el siguiente artículo.

Historia de la obesidad como adaptación

Muchas veces se ha considerado la obesidad una ventaja evolutiva, pues la grasa almacenada en una época de exceso de alimento permite la subsistencia en épocas de escasez. En el paleolítico, los hombres eran cazadores-recolectores, tomaban los alimentos directamente sin almacenarlos ni manipularlos, por lo que la obesidad constituía una adaptación evolutiva.

Obesidad estacional

Durante los primeros años de la humanidad, delgadez y obesidad se turnaban en estas culturas siguiendo períodos favorables de obesidad y períodos desfavorables de delgadez.

Antiguamente, la población de la tierra dependía de los recursos alimenticios. Por este motivo, existía un número máximo de habitantes que podía abastecerse de una determinada zona sin desaprovechar los productos ni sobrexplotarlos. Por ello, los ciclos de exceso y escasez eran constantes.

En aquel entonces, el estado de salud era bueno en general, porque se comía de todo. No existían enfermedades carenciales como el raquitismo, las anemias ferropénicas o avitaminosis.

Hace unos años, encontrar personas realmente obesas era una absoluta rareza, a excepción de algunos pueblos en los que ‘cebaban’ a sus hijas para casarlas, como por ejemplo en Mauritania y en el norte de África.

 

Historia de la obesidad: agricultura

En las primeras civilizaciones de la historia, la alimentación en el medio rural, donde predominan los agricultores, se basaba en pan, cebolla y lentejas. Por lo tanto, usualmente esta población era delgada.

El pan ezequiel no contiene grasas trans, lo que lo vuelve muy aconsejable para una dieta.

Cuando comenzó a haber excedente de comida de la agricultura, esta se empezó a almacenar, lo que supuso la desaparición de la etapa desfavorable; ya no se pasaba tanta hambre.

Sin embargo, cualitativamente la dieta era peor, porque se basaba en el consumo de cereales y casi no se consumía carne. Esto supuso la aparición de enfermedades carenciales.

En este momento de la historia, la obesidad comenzó a ser exclusiva de las clases altas y de los gobernantes. El ideal de belleza femenino eran las mujeres gordas y con la piel clara.

Obesidad como problema médico

Por primera vez en la historia en Grecia —entre los siglos V y IV a.C.— comenzaron a relacionar el mal uso de los alimentos con las enfermedades. Se estableció el concepto de opilación para denominar el estreñimiento y se comenzó a utilizar la dieta como recurso terapéutico.

 

Florecieron además los regímenes de sanidad —Regimen Sanitatis— y los libros de consejos sobre qué comer y cómo hacerlo, como un actual dietista-nutricionista. Fueron conscientes por primera vez de que la clave para la salud es la moderación, aunque no lo pusieron en práctica, ya que la gota y los cálculos renales eran típicos de la época.

Actualidad: obesidad como enfermedad

La obesidad ha pasado a ser una enfermedad. Se ha demostrado (Álvarez Munárriz, L., & Álvarez de Luis, A. 2009) que comiendo menos se viven más años y que una dieta bien programada puede disminuir el riesgo de padecer algunas enfermedades como la diabetes o diversas patologías cardiovasculares.

Asimismo, la obesidad es un mal que va en aumento. Los seres humanos cada vez hacen menos ejercicio, tienen una vida más sedentaria y sus patrones alimentarios son peores.

Combatir la obesidad infantil es mucho más viable antes de que aparezca.

España es uno de los países con mayor obesidad infantil del mundo. Según el estudio ALADINO, el 30 % de los niños de entre 7 y 12 años padece obesidad; para el intervalo de edad de entre 12 y 17 años, el porcentaje de obesidad es del 20 %.

 

En lo que respecta a la distribución geográfica, las comunidades con mayor porcentaje de obesos son: Andalucía, Canarias, Castilla y León, Ceuta, Extremadura, Galicia, Melilla y Murcia. Por otro lado, el colectivo gitano está muy afectado por obesidad.

Finalmente, en lo que respecta a Europa, la comparativa ha cambiado en los últimos años. Antes existía un menor porcentaje de personas obesas en los países nórdicos respecto de los países mediterráneos, pues se comía menos en los países mediterráneos. A día de hoy, la obesidad es un problema mayor en estos países.

 
  • Álvarez Munárriz, L., & Álvarez de Luis, A. (2009). Estilos de vida y alimentación