¿Puedo practicar ejercicio durante el embarazo?

Francisco María García·
05 Enero, 2019
La primera premisa está en que las mujeres que afrontan embarazos completamente sanos y estables deberían poder realizar actividad física, no obstante, existen casos en donde la embarazada debe restringirse
 

Una de las preguntas que más se hacen las amantes del fitness, es si se puede hacer ejercicio durante embarazo. En realidad, esta es una pregunta compleja porque cada embarazo y cada mujer son diferentes.

Hay condiciones que le impiden a las embarazadas practicar ejercicio

En general, el entrenamiento de las gestantes dependerá de que estas sean sanas y lleven embarazos tranquilos. Diferentes condiciones particulares, como la hipertensión, la preclamsia y las afecciones pulmonares, impedirán la actividad física de alto impacto.

Añadido a esto, están los condicionantes propios de los embarazos de alto riesgo. Si la futura madre presenta sangrado pélvico, desprendimiento o rotura de la bolsa, no podrá realizar esfuerzos. Lo mismo ocurre ante el riesgo del parto prematuro.

En el caso de desprendimiento las restricciones son aún mayores. Hay casos en donde la futura mamá queda limitada en sus actividades físicas, prefiriendo el reposo constante hasta el quinto mes de embarazo. Los dolores de pecho y la perdida de líquido amniótico también inmovilizan mucho a las gestantes.

Ejercicios de pilates en el embarazo.
 

El ejercicio en la mujer embarazada es positivo para la madre y el bebé

Pero si las mujeres no sufren de los padecimientos mencionados anteriormente, lo más probable es que puedan realizar algunos ejercicios. Quedará en manos del ginecólogo indicar la regularidad y el tipo del entrenamiento que se puede realizar. La buena noticia es que estar activas ayuda tanto a las futuras madres como a sus bebés.

Para comenzar, el ejercicio durante el embarazo facilita las labores del parto y reduce el dolor lumbar. Bajo esta práctica también se podrán prevenir enfermedades en las embarazadas tales como la diabetes y la obesidad. De esta manera, será fácil recuperar el peso adecuado después de dar a luz.

Ademas, el crecimiento de la placenta se ve favorecido sin mencionar el bienestar psicológico en la mujer. El ejercicio ayuda a combatir estrés y fomenta la autoestima en las gestantes, las cuales pasan por procesos hormonales bastante complicados.

Ejercicio cardiovascular durante el embarazo

Aunque no lo parezca, las embarazadas pueden realizar rutinas de impacto considerable. Claro que caminar es el primer ejercicio recomendado por los doctores, pero es apenas el comienzo de lo que se puede hacer.

Por ejemplo, la natación es una práctica muy recomendada durante el proceso de gestación. Esta actividad permite trabajar todos los músculos del cuerpo en medio de un ambiente seguro para el futuro bebé.

 

El running y el baile también entran en la lista de las actividades físicas recomendadas para la mujer encinta. Con el running, lo correcto es tener el permiso del doctor, hacerlo suavemente y no exceder los 30 minutos diarios. Habrá incluso algunos ejercicios aeróbicos que se podrán realizar en el gimnasio.

Ejercitando la fuerza y la flexibilidad

Quizás lo que más le conviene a una chica embarazada es ejercitar su flexibilidad; ello facilitará sus últimos meses de gestación y el proceso de dar a luz. La principal recomendación es tomar clases de yoga para embarazadas; es en ellas donde se trabajan las áreas de interés.

Más allá de esto, también quedan las rutinas de estiramiento, que se pueden realizar en cualquier momento del día. Para ello, se pueden implementar las rutinas que normalmente se abordan en el gimnasio. De igual forma, estas serán necesarias antes y después de cualquier tipo de entrenamiento.

Hay mujeres que incluso tienen la autorización de realizar algunos trabajos con pesas. En este caso el peso debe ser bajo, vigilando en todo momento la técnica y posturas correctas. Los movimientos deben ser lentos y muy controlados.

 

Algunos consejos para el ejercicio durante el embarazo

  • Cuida la zona baja de la espalda: hay que recordar que el abultamiento de la barriga supone un impacto en la zona lumbar. Por ello, al ejercitar, lo correcto es elegir rutinas que sean cómodas y que no aumenten el dolor en esa parte del cuerpo.
  • Mantener una respiración adecuada: la respiración es fundamental cuando una embarazada realiza actividad física. Lo correcto es evitar aguantar la respiración en las rutinas de resistencia.
  • Lo importante es la calidad de los movimientos: es importante que los movimientos sean suaves y controlados. No importarán tanto las repeticiones, sino la calidad de la rutina.