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¿Cómo tratar una contractura muscular?

Las contracturas musculares pueden llegar a ser realmente molestas si no las tratamos. Estas son las principales formas de hacerlo.
¿Cómo tratar una contractura muscular?
Joseph Wickman

Revisado y aprobado por el fisioterapeuta Joseph Wickman en 17 Diciembre, 2020.

Última actualización: 17 Diciembre, 2020

Saber cómo tratar una contractura muscular es un conocimiento clave para prácticamente cualquier persona, dada la frecuencia con la que ocurren este tipo de lesiones. ¿Qué medidas se pueden tomar para aliviar sus síntomas?

Las contracturas son una de las lesiones musculares más comunes que hay. Las pueden sufrir personas que realizan varias sesiones de entrenamiento a la semana, pero también aquellas que están mucho tiempo sentadas frente al ordenador.

¿Qué son las contracturas musculares?

Las contracturas musculares ocurren cuando un músculo se mantiene contraído de forma constante y patológica. Esta contracción permanente tiene dos consecuencias principales.

Por una parte, el dolor. Para contraerse, los músculos usan un ciclo de contracción-relajación mediado por varias sustancias. Al no haber relajación, el músculo no tiene tiempo de «respirar», de recuperarse y oxigenarse, por lo que generará molestias.

En segundo lugar, también provocará una disminución notable del rango de movimiento y de la fuerza que puede realizar. Para mover el cuerpo, los músculos pasan de manera voluntaria de estar relajados a contraídos; es así de «fácil».

Sin embargo, cuando un músculo ya de por sí está contraído, no tiene el mismo camino por recorrer y empieza acortado. Por ello, no solo no podemos movernos con la misma amplitud, sino que tampoco podemos ejercer la misma fuerza.

Es más, la contractura también nos restará movilidad por el hecho de que el músculo no se relaja. Siempre que nos movemos, hay músculos que se contraen y otros que se dejan estirar. Si un músculo está contraído  y no se deja estirar, también frenará dicho movimiento, aunque no esté directamente involucrado.

Métodos para tratar una contractura muscular

Como hemos visto y también destaca una investigación publicada por la Revista Brasileira de Medicina do Esporte, se trata de una patología frecuente y que produce dolor y limita el movimiento. Pues bien, ¿qué podemos hacer para tratar una contractura muscular?

Las malas posturas son una de las causas de las contracturas.

A parte de ser tan frecuentes, las contracturas también se suelen curar completamente en una gran mayoría de casos, y esto es algo muy bueno. Es muy raro que una contractura deje secuelas o persista si es tratada adecuadamente.

Estos son los principales métodos para tratarlas:

Frío o calor

Los medios ligados a la temperatura son el punto de partida para tratar una contractura muscular. Si es una lesión reciente —ocurrida hace 24 o 48 horas—, se debe aplicar frío.

En el caso que sea una lesión de mayor duración, deberemos aplicar calor. Esto es así porque el frío en los primeros días ayuda a limitar el daño que se produce; en tanto, el calor después ayuda a que fluya la sangre y se recupere el músculo.

Punción seca

La punción seca es una técnica que ha ido ganando en popularidad con el paso de los años gracias a su efectividad clínica. Consiste en utilizar agujas de acupuntura, las cuales se insertan en el paciente.

Obviamente, es una técnica que debe realizar un especialista y que bajo ningún concepto podemos hacer nosotros en casa. El terapeuta buscará tocar los «puntos gatillo» o puntos dolorosos del músculo para provocar varias respuestas musculares. Estas respuestas —espasmos— hacen que el músculo «reaccione» y salga del estado de contracción constante.

Con esta técnica, el paciente saldrá con molestias de la consulta, pero al día siguiente, la contractura mostrará una gran mejoría. Los efectos positivos de esta terapia son confirmados por un estudio que realizaron profesionales de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

Estiramientos y ejercicio suave

Si buscamos destensar un músculo, que se relaje y se estire, una forma de hacerlo será realizando estiramientos. Deben ser estiramientos específicos para el músculo en cuestión y debemos realizarlos de manera suave, controlada y duradera. Es decir, pondremos el músculo en estiramiento despacio, notando las resistencias que nos pone y dándole tiempo a acostumbrarse.

Por otra parte, también es positivo realizar ejercicio suave en el que participe el músculo lesionado. Hablamos de caminar, de hacer taichí… métodos que hagan que grandes grupos musculares se muevan, preferiblemente en todas direcciones y también de manera suave.

Masajes

Paciente en fisioterapia acostado boca abajo.

La otra técnica que se aplicará si acudimos con una contractura a un fisioterapeuta será el masaje. Con esto, además de relajar el músculo en su totalidad, el terapeuta podrá buscar y tratar específicamente los puntos gatillo.

En la variedad está el gusto

Como con muchas otras patologías, la mejor manera de tratar una contractura muscular es con un enfoque diversificado. Si aplicamos calor y además estiramos, mejor; o si acudimos al terapeuta y nos hace punción seca y masaje, también. Sin embargo, si podemos echar mano de las cuatro opciones de tratamiento descritas, sería lo ideal.

Como hemos dicho, la recuperación de una contractura debe ser total. Si utilizas una o dos técnicas pero las molestias persisten, busca ayuda. Puede que sea una contractura más fuerte y no sea suficiente usar una almohada de calor por las tardes. Lo importante es tratarlo y evitar que cronifique, ya que hará que te moleste más y más y te limite en mayor medida en tu vida diaria.

¿Cuáles son las causas de las contracturas?

¿Cuáles son las causas de las contracturas?

Las causas de las contracturas pueden ser un exceso de actividad física, la falta de calentamiento, el frío, estrés y varias más.



  • J. Pachas. Punción seca en terapia física. Artículo realizado en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega. 2020
  • J. González. Lesiones musculares y deporte. Revista Brasileira de Medicina do Esporte, 4(2), 39-44. 2018
  • P. Jami, M. Cevallos y T. Vilema. Tratamiento comparativo entre la técnica de crio masaje terapéutico en seco (CTS) y el tratamiento convencional en pacientes que presentan contractura muscular a nivel Cervico-dorsal que acuden al centro de rehabilitación física y kinesiológica (Cenrefic) en el período de noviembre 2013 – abril 2014. Tesis en la Universidad Nacional de Chimborazo.

Licenciado en Fisioterapia por la Universidad Cardenal Herrera CEU (Valencia) en 2013 y Máster en Valoración, Fisioterapia y Readaptación en el Deporte por la Universidad de Valencia en 2016. Tiene experiencia trabajando como fisioterapeuta para la empresa Fisiofusión S.R.L. en Denia, Ondara y Teulada (Alicante) y desde hace cinco años se dedica también a la redacción de artículos para la prensa y a la traducción de documentos al inglés. Ha trabajado para el periódico inglés Costa Blanca News y sigue haciéndolo en calidad de freelance. En la actualidad, compagina esta labor con la difusión científica internacional para la red universitaria RUVID además de realizar traducciones de textos científicos para los investigadores de las universidades de dicha red.