Electroterapia y modalidades locales para la reducción del dolor

Francisco María García·
15 Marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos al
01 Enero, 1970
¿En qué consiste la electroterapia? Se trata de un tratamiento alternativo que sirve para la disminución del dolor en algunos pacientes. Con este fin, se usa la electricidad para enviar señales a la zona dolorida.
 

La electroterapia es un método basado en la electricidad para el tratamiento del dolor; es una acción terapéutica que ha evolucionado y alcanzado un lugar de privilegio en la actualidad. Se trata de una modalidad que complementa a otros métodos, tal y como explicaremos a continuación.

El fin de este tipo de técnicas es la inhibición del dolor agudo mediante electricidad, que interfiere en las señales que envía el cerebro a la zona afectada.

La aplicación de la electroterapia requiere un análisis previo y profundo del paciente. No son pocos quienes manifiestan resistencia por miedo o desconocimiento.

Asimismo, es necesario saber el tipo de piel y cualquier trastorno sensitivo que la persona pueda padecer. En síntesis, la electroterapia se personaliza para cada individuo y sus circunstancias.

Modalidades locales de la electroterapia más exitosas

Estas son las técnicas y procesos de electroterapia más utilizados en la práctica para reducir el dolor:

TENS (Estimulación eléctrica transcutánea)

La TENS Una de las modalidades locales más frecuentes de electroterapia para reducir dolores originados en la columna vertebral. Al aplicarla, se producen impulsos constantes para regular o inhibir otros que transmiten las señales dolorosas.

En particular, este proceso se basa en la teoría de la ‘puerta de entrada’. Es decir, se dirige la electricidad a la propia lesión para evitar las percepciones del dolor en otras zonas.

 

Los casos en los que se indica mayor uso de esta modalidad local de electroterapia son:

  • Dolor crónico agudo.
  • Dolores lumbares.
  • Cefaleas.
  • Dolor regional complejo.
  • Postoperatorio.
  • Dolor agudo músculo-esquelético (artritis, dolor miofascial, dismenorrea, etc.).
  • Dolor neuropático (cefalea tensional, neuralgia, síndromes de desaferenciación, etc).

Esta práctica no se recomienda a mujeres embarazadas, personas que tengan marcapasos o en lugares cercanos al seno carotideo. En el resto de las personas, la única consecuencia es una breve irritación en el lugar de aplicación.

La TENS es una forma de electroterapia no recomendada para embarazadas.

Ultrasonido terapéutico

El ultrasonido es una vibración mecánica con frecuencias variantes que emiten ondas de sonido a través de la piel. Se utilizan distintos fármacos como contacto que atraviesan los tejidos para tratar el dolor.

A través del calor, se busca reducir el dolor y acelerar el proceso de curación. El ultrasonido se utiliza principalmente para dolores lumbares crónicos; incluso en aquellos casos en los que se desconoce el origen del malestar. Los resultados son a corto plazo y muy beneficiosos para que los pacientes continúen con sus rutinas.

 

Terapia DC o galvanización

Con esta terapia, la corriente que llega al organismo a través de los electrodos relaja y activa los músculos. De esta manera, un electrodo cargado positivamente se utiliza para aliviar el dolor localizado.

La DC puede complementarse con el ultrasonido; todo depende de los antecedentes y diagnóstico del paciente. Esta técnica de la electroterapia se aplica en especial para la columna vertebral y los miembros.

Según sea el caso, la corriente se dirige de forma transversal o longitudinal. El objetivo es provocar una sedación en la zona inflamada. En pacientes con dolores crónicos, el cátodo se coloca directamente sobre el punto a tratar.

Terapia de alta frecuencia

Se trata de una modalidad utilizada en electroterapia para bloquear las señales de dolor. Los electrodos se colocan en zonas específicas, cercanas a la columna. Asimismo, se introduce un dispositivo dentro de la piel. Lo que se consigue así es la inhibición de los impulsos dolorosos al cerebro.

La terapia de alta frecuencia dosificada es altamente indicada en dolores de espalda y piernas. Con ella, se evitan los hormigueos constantes de las terapias de baja frecuencia. Su único punto negativo es una leve irritación en la zona del implante.

La electroterapia avanza cada vez más, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas.
Imagen: fisioterapia-global.es
 

¿Cuáles son los mecanismos que se activan en la electroterapia?

Las modalidades locales utilizadas para la reducción del dolor pueden actuar solas o en combinación. Todas son terapias alternativas para dar al paciente una sedación del dolor inmediato y que retome la movilidad. Para que esto suceda, los mecanismos que se producen con la electroterapia son:

  • Estimulación sensitiva, generada por componentes galvánicos que generan una anestesia local.
  • Adormecimiento de los nervios que se encuentran en la zona por la cual circula la corriente eléctrica.
  • Estimulación sensitiva, provocada por el efecto puerta de entrada sin componentes galvánicos.
  • Generación de contracciones que mejoran la circulación sanguínea, relajan los músculos y facilitan la recuperación.

La electroterapia sigue avanzando como método para la reducción del dolor. Se encuentran en el mercado diversas máquinas, cada vez más sofisticadas, para este tipo de tratamientos. Desde luego, lo importante es que los fisioterapeutas puedan lograr una mejor calidad de vida en todos los pacientes.

 
  • José María Rodríguez Martín. 2019. Apuntes de electroterapia. Extraído de: https://www.electroterapia.com/pdf/apuntes-electroterapia.pdf
  • José María Rodríguez Martín.  Dosificación en electroterapia. Extraído de: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion-fis/dosificacion_en_electroterapia.pdf
  • Bernal, Luis. Técnicas electroterápicas. Extraído de: http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion/tecnicas_electroterapicas_con_corrientes_de_baja,_media_y_alta_frecuencia..pdf