Vendaje neuromuscular: ¿para qué sirve?

10 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
El vendaje neuromuscular se utiliza para tratar diversas patologías y síntomas pero... ¿es realmente eficaz? ¡Conoce más al respecto a continuación!
 

Seguro que has visto a muchos atletas, e incluso gente a tu alrededor, con tiras de colores sobre el cuerpo. Estas tiras son un vendaje neuromuscular, una técnica que ha ido ganando popularidad en las últimas dos décadas. ¿Quieres saber en qué consiste? ¡Aquí te lo contamos!

Hoy en día, este vendaje se aplica para muchos casos y, como ocurre con muchas técnicas, hay veces que sus usos se exageran. Asimismo, se suele utilizar en situaciones en las que no aporta beneficios al paciente. Veamos qué es y cuándo se debe aplicar.

Vendaje neuromuscular: ¿de qué se trata?

El vendaje neuromuscular también se conoce como kinesiotaping o taping neuromuscular, por su nombre en inglés. El sistema se basa en aplicar tiras de vendaje elásticas sobre la piel del paciente.

La teoría dice que una venda que permanece colocada ayuda a la fascia, descomprime la zona y estimula la circulación, entre otros beneficios. Todo se debería a la fuerza que realiza la venda, que estira de la piel de manera suave pero constante. De hecho, existen distintos tipos de vendas —de ahí los colores— que tienen mayor o menor fuerza de tracción.

Sin embargo, y pese a que se inventó en la década de los setenta, los artículos científicos que apoyan su uso y demuestran sus beneficios son muy limitados. De hecho, existen varios estudios que desmienten su utilidad, pero también hay otros que la respaldan.

 

Como siempre, hay que entender que la falta de estudios no demuestra que no tenga utilidad, sino que aplicando vendajes específicos sobre un área específica del cuerpo y para una determinada patología o buscando un determinado efecto no ha sido significativamente beneficioso.

Puede que aplicando el vendaje de otra manera sí tenga efecto o que existan otros beneficios que no eran objeto del estudio. Veamos qué nos dice la literatura existente.

Fisioterapeuta aplica taping en la pierna a paciente.

¿Para qué sirve el vendaje muscular?

Un área en la que el vendaje neuromuscular sí ha demostrado eficacia es en la mejora de la propiocepción del paciente. Es decir, ayudan a que la persona que lo utiliza —en este caso, en el tobillo—, sepa mejor en qué posición está la articulación y sea capaz de adaptarse a los cambios.

Digamos que tener la venda puesta te hace ser más consciente de esa parte del cuerpo. Si hay alguna variación, la venda tirará más, y será un recordatorio más influyente.

En cuanto al dolor, también existen estudios que hablan bien del vendaje neuromuscular a corto plazo. Podemos decir que este tipo de vendaje ayuda a controlar el dolor en patologías musculares inmediatamente tras su aplicación y hasta las 24 horas siguientes.

 

También ha demostrado ser útil su aplicación en sujetos con dolores crónicos de tejidos blandos. Por lo que tanto, la venda también quita cierta tensión del tejido afectado, con lo que le permite sanar.

Por el contrario, no existe evidencia sobre su uso para aumentar la fuerza que pueden ejercer los músculos. Los estudios en este sentido son, como mucho, contradictorios. Es decir, no se ha podido confirmar ni desmentir su utilidad, ya que hay casos en los que demuestra ser útil y otros en los que no. Por lo tanto, se entiende que puedan haber otros factores que afecten este apartado y el vendaje no es capaz de mejorar.

En cuanto a la capacidad de resistencia de los músculos, los efectos también son limitados. En una investigación reciente, se ve que sí que mejora, pero en una proporción que cae dentro de un posible error de medición.

Los diversos métodos de aplicación y tensiones

Con los diferentes tipos de tensión que existen en el mercado y los distintos métodos de aplicación descritos, es complicado estudiar todas las variables. Es decir, los estudios, por su naturaleza, tienen que limitarse a analizar una determinada técnica sobre una zona específica del cuerpo; no son capaces de cubrir una amplia gama de posibilidades porque entonces entran en juego muchas variables.

Cintas de diferentes colores para el vendaje neuromuscular.
 

Así pues, muchos de los estudios revisados acaban admitiendo que hacen falta más estudios, tanto para confirmar o para desaconsejar su uso.

Entonces… ¿utilizamos el vendaje neuromuscular?

Como resultado de lo expuesto anteriormente, vemos que el vendaje sí tiene usos eficaces. En principio, no hay evidencia que aconseje su uso para sujetos sanos. Es decir, el vendaje neuromuscular no va a ayudar a personas que no tienen problemas a ejercer más fuerza.

Sin embargo, sí que será útil para personas que se lesionen de manera recurrente para mejorar su propiocepción. Por lo tanto, trabajar este concepto con las vendas sería aconsejable.

Por otra parte, para personas que tienen una patología de base, el vendaje también será recomendable. En estos casos, puede ayudar a controlar el dolor que sufren y a mejorar su rendimiento, tanto en músculos como en tejidos blandos.

En definitiva, para esto sirven los vendajes neuromusculares. Su aplicación como técnica supletoria, junto al resto del tratamiento, ayudará a que los resultados sean más eficaces en los casos expuestos.

 
  • C. Brogden, K. Richard, M. Page et al. The efficacy of elastic therapeutic tape variations on measures of ankle function and performance. Physical Therapy in Sport. Volume 32, Pages 74-79, 2018.
  • R. Taylor, G. Cert, L. O'Brien, et al. A scoping review of the use of elastic therapeutic tape for neck or upper extremity conditions. Journal of Hand Therapy. Volume 27, Issue 3, Pages 235-246, 2014.
  • A. Henar, R. Blanco y L. Justo. Efectos del kinesiotape sobre el tono y la fuerza muscular. Revisión. Volumen 5, Número 1, Páginas 151-171, 2019.