Causas y tratamiento del codo de golfista

13 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
El codo de golfista es una lesión en los tendones de la cara interna del antebrazo que conviene prevenir siguiendo ciertas pautas que veremos a continuación.
 

Hay deportes con un gesto tan característico que hasta puede causar lesiones directamente asociadas. Es el caso del codo de golfista o epicondilitis medial, una patología que afecta a la parte interna del codo del paciente. Veamos cuáles son sus causas y sus opciones terapéuticas.

Epicondilitis medial: qué es el codo de golfista

Un epicóndilo es una prominencia ósea que se asienta sobre el cóndilo de un hueso. En ella se insertan músculos —tendones— y ligamentos.

En el húmero de nuestros miembros superiores tenemos, en la parte interna, una epitróclea, y en la parte externa, un epicóndilo. La epitróclea es una eminencia ósea que emana de la tróclea, que es la articulación del codo propiamente dicha.

A esta epitróclea también se le puede llamar epicóndilo medial, por estar en la cara interna y opuesto al epicóndilo lateral, en la cara externa. En ambas se insertan varios músculos del brazo y antebrazo.

Cuando sufrimos una inflamación de estas estructuras, le añadimos el sufijo -itis. Así, una epicondilitis es una inflamación del epicóndilo, y le añadimos medial para indicar que nos referimos al epicóndilo que se encuentra en la cara interna del codo.

Causas del codo de golfista

Entendiendo por qué el codo de golfista significa una inflamación en la cara interna del codo, nos será más fácil identificar sus causas. La principal causa de aparición de lo que es en esencia una tendinitis es un sobreuso de la musculatura que se origina o inserta en el epicóndilo.

 
El codo de golista puede originarse por muchas razones.

Esto puede darse de distintas formas:

  • Un gesto repetitivo que le exija gran fuerza a estos músculos de manera reiterada, como el swing en el golf o deportes de raqueta.
  • Un gesto deportivo inadecuado. Si no tenemos en cuenta las mejores posturas para realizar nuestro trabajo o nuestros hobbies, las estructuras que trabajen en malas posturas tenderán a lesionarse.
  • Movimientos repetitivos en el trabajo. Dado que los tendones que se resienten son los que controlan principalmente la muñeca y los dedos, puede aparecer un codo de golfista simplemente trabajando frente al ordenador.
  • Un exceso de fuerza puntual aplicada sin estar preparada (sin haber calentado).

Así, ya sea por una acumulación de pequeñas mermas o por una tracción fuerte y repentina, los tendones se resienten. El principal lugar donde nos aparecerán las molestias será donde el tendón se fusiona al hueso; en este caso, el epicóndilo medial.

Tratamiento del codo de golfista

Las tendinitis son complicadas de curar del todo, y esta no es una excepción. Sin embargo, la probabilidad de éxito aumenta considerablemente si seguimos varias de las siguientes opciones terapéuticas.

 

Reposo

Lo primero que debemos hacer es dejar que se recuperen los tendones. Esto implica dejar de realizar el gesto lesivo. Hay un daño estructural que debe sanar, y no podemos esperar mejoras si continuamos exigiéndole grandes esfuerzos a la mano y muñeca en este estado.

Medidas antinflamatorias

En segundo lugar, debemos echar mano de las clásicas medidas antinflamatorias. Debemos mantener la extremidad elevada, aplicar frío o calor —dependiendo del momento de aparición de la lesión— varias veces al día y comprimir la zona.

Asimismo, también podemos ayudarnos de medicación antinflamatoria, aunque si vemos mejoría sin ella, siempre será preferible no tomarla.

Fisioterapia

La fisioterapia es un gran aliado para combatir cualquier tipo de tendinitis. Los ejercicios excéntricos en ciertas fases de la recuperación han demostrado ser muy beneficiosos.

Por otra parte, el fisioterapeuta también nos podrá aconsejar sobre ejercicios que hemos de realizar o evitar, así como recomendarnos estiramientos para la musculatura afectada. Y todo esto sin olvidar otras técnicas para relajar la musculatura y la utilización de vendajes neuromusculares.

Es necesario mantener las estructuras musculares y óseas entrenadas para prevenir lesiones.
 

Medidas preventivas

Además de todo lo anterior, también es vital aprender a vivir sin lesionarnos. Si la lesión ha sido debido a un gesto que realizamos en el trabajo, tenemos que aprender a variar la postura para no realizarlo siempre igual.

Otra opción es fortalecer la musculatura que se haya visto afectada, para que pueda soportar la carga a largo plazo. Y si es posible, aprender a trabajar también con la otra mano o brazo, para poder ir cambiando.

En cambio, si la lesión ha tenido lugar por un esfuerzo deportivo, debemos en primer lugar entender si lo estamos realizando correctamente. En segundo lugar, hemos de asegurarnos que el material deportivo que usemos sea el adecuado.

De igual modo, es preciso planificar con cabeza las sesiones de entrenamiento, así como dejar suficiente tiempo de descanso entre una y otra. Finalmente, hay que adaptar la carga de trabajo a nuestras posibilidades e ir aumentando las cargas poco a poco, para darle tiempo al cuerpo de acostumbrarse.

 
  • Stanish WD, Rubinovich RM, Curwin S. Eccentric exercise in chronic tendinitis. Clinical Orthopaedics and Related Research. 1986 Jul(208):65-68.
  • Nirschl RP. Prevention and treatment of elbow and shoulder injuries in the tennis player. Clinics in Sports Medicine. 1988 Apr;7(2):289-308.
  • Hawi N, Liodakis E, Petri M, Krettek C, Meller R. [Tendinopathies of the shoulder and elbow]. Der Unfallchirurg. 2017 Mar;120(3):184-191. DOI: 10.1007/s00113-017-0328-z.