Consecuencias de la fatiga muscular si no se trata correctamente

14 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
La fatiga muscular puede tener efectos negativos a varios niveles, sobre todo si dejamos que se extiendan en el tiempo. ¿Cuáles son sus posibles consecuencias?

Realizar ejercicio físico es una de las actividades más saludables que existen. Sin embargo, como con todo, el exceso es malo. Una de las consecuencias de un exceso de ejercicio físico es la fatiga muscular, la cual se debe remediar, porque las consecuencias de la fatiga muscular pueden ser importantes para la salud.

A continuación, te proponemos repasar los signos que te manifestará tu cuerpo cuando sea momento de parar. Recuerda que entrenar de más es igual de malo que no hacerlo, y por eso es conveniente saber detectar cuando se alcanza el límite.

Cansancio, el signo más evidente

La primera de las consecuencias de la fatiga muscular es la más esperable de todas. Si los músculos están fatigados, notaremos un cansancio general que nos impedirá realizar las actividades diarias de manera cómoda.

Esto nos va a limitar en cuanto a las ganas que tenemos de hacer cualquier cosa. Por lo tanto, acciones como ir a trabajar, pasear, conducir o realizar cualquier gesto físico requerirán de un mayor esfuerzo que el normal. Asimismo, hará que queramos dormirnos más temprano, dado que el cuerpo se está intentando recuperar por sí solo.

Por último, cabe recordar que los músculos no funcionan de manera individual. Cadenas musculares enteras se tienen que activar correctamente para permitirnos hacer casi cualquier movimiento.

Por lo tanto, el cansancio no lo notaremos solo cuando queramos realizar un gesto con un determinado músculo. Es probable que también tengamos problemas para ejecutar una gran variedad de movimientos que a priori pensamos que no tienen nada que ver.

Dolor, una alerta importante

En segundo lugar, tenemos el dolor. Este aparecerá por la acumulación de ácido láctico, una sustancia de deshecho que se genera cuando hacemos ejercicio.

La capacidad pulmonar es importante en muchas disciplinas deportivas.

De no remediar la fatiga, esta sustancia se seguirá acumulando y, si no nos deshacemos de ella, la respuesta que generará el cuerpo es el dolor. En tal caso, cualquier músculo que esté fatigado generará dolor a corto plazo.

Contracciones involuntarias como consecuencia de la fatiga

Otra secuela de no remediar la fatiga muscular es la contracción involuntaria de los músculos fatigados, es decir, los calambres. Estos músculos no son capaces de funcionar normalmente, por lo que aparecerá este tipo de comportamiento.

Alteraciones cardíacas y respiratorias

En una situación de fatiga, el cuerpo se verá forzado a trabajar a marchas forzadas para recuperarse. Esto quiere decir que la presión arterial variará y el ritmo cardíaco aumentará notablemente.

Por otra parte, también notaremos un patrón de respiración irregular. Para que cesen estos cambios y volvamos a una situación de normalidad, será necesario recuperarnos.

¿Cómo evitar las consecuencias de la fatiga muscular?

Ahora que ya conocemos lo que puede ocurrir si no la atendemos, ¿qué podemos hacer para combatir las consecuencias de la fatiga muscular? Estas son algunas recomendaciones recogidas en un estudio de la Universidad de Alicante:

  • Prevenir su aparición. Es normal sentir cansancio al realizar ejercicio físico, pero no llegar a un punto de fatiga muscular en el que los músculos no responden correctamente. Por lo tanto, hay que asegurarse de adaptar el ejercicio a la condición física de cada uno y descansar lo necesario entre una sesión y otra, así como entre sesiones si se hace musculación.
  • Descansar. Lo que el cuerpo necesita es recuperarse. Si llegamos al punto de fatiga muscular y esperamos por la tarde hacer otra sesión de deporte, o al día siguiente si todavía no estamos recuperados, será negativo. Es mejor dormir las ocho horas correspondientes y dejar que el cuerpo se recupere.
  • Buena alimentación. Por una parte, es vital seguir una dieta con un aporte equilibrado de hidratos de carbono, proteínas y grasas, así como también lo es mantener el cuerpo hidratado. No beber la suficiente agua va a causar evidentes desequilibrios musculares y otros problemas físicos relacionados. Hay que ingerir los suficientes líquidos no solo para prevenir la aparición de la fatiga, sino para que el cuerpo tenga lo necesario para sanar.
La alimentación es fundamental para ayudar a bajar el colesterol con ejercicio.

Consecuencias de la fatiga muscular: prevenir y curar

De todo lo anterior se desprende que es importante actuar durante el ejercicio y después. No vale con llegar siempre a la fatiga muscular y pensar que durmiendo bien esa noche nos recuperaremos. Se suele recomendar un descanso de aproximadamente 48 horas para reponerse totalmente.

Recordemos que no hablamos de cansancio ni de agujetas, sino del punto en el que los músculos dejan de responder correctamente y no son capaces de contraerse cuando se lo requerimos.

Por lo tanto, hemos de cuidarnos al hacer ejercicio y, si aún así se produce un exceso, asegurarnos de poner remedio durante las horas siguientes. Si dejamos que las consecuencias se extiendan en el tiempo, esto puede desembocar en roturas musculares, problemas cardíacos o afecciones a nivel psicológico. ¡A entrenar con cautela!

  • A. Urdampilleta, I. Armentia, S. Gómez-Zorita, et al. La fatiga muscular en los deportistas: métodos físicos, nutricionales y farmacológicos para combatirla. Archivos de Medicina del Deporte. 32(1)-165: 36-43; 2015.
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