Dolor en el talón causado por espolones óseos

27 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Los espolones en el talón son fuentes de dolor en forma de pinchazo al andar. ¿Se pueden curar? ¿Y cuál sería su tratamiento?

Tener dolor en alguna zona del pie es realmente limitante. Cada paso que des va a ser un auténtico sufrimiento, lo que es totalmente cierto en el caso del dolor en el talón.

En primer lugar, es importante entender la causa del dolor en el talón, porque hay que tratarlo cuanto antes. Esta molestia no permite hacer vida normal, y hasta ir del sofá al baño puede ser toda una odisea. A continuación, vamos a analizar una de las posibles causas de este dolor: los espolones óseos.

¿Qué son los espolones óseos?

Pese a sonar muy complicado, este término simplemente significa que ha crecido hueso donde no debería. Es decir, ha habido algún proceso que ha hecho creer al cuerpo que creando hueso mejoraría, pero en realidad, lo único que suele ocurrir es que causa más dolor, aunque a veces los espolones también pueden ser asintomáticos.

En el caso de los espolones que aparecen en el talón, hablamos del espolón calcáneo, que es el nombre del hueso del talón en el que aparece. Debido a su frecuencia de aparición, es una patología que ha sido estudiada en profundidad y para la que existen tratamientos eficaces. Además, dada su localización, difícilmente será asintomático, ya que se carga todo el peso del cuerpo sobre él.

Causas del espolón calcáneo

La causa del dolor en el talón causado por un espolón calcáneo es una fascitis plantar crónica. El cuerpo sabe que tiene un problema con la fascia de la planta del pie y piensa que calcificándolo lo hará más resistente. Sin embargo, esto acaba creando un saliente óseo que, siempre que se pisa, da pinchazos.

Placa radiográfica de un espolón calcáneo.

En estas circunstancias, la primera forma de evitar la aparición de un espolón es tratando a tiempo la fascitis plantar. Es vital recibir el tratamiento adecuado si notamos problemas en la planta del pie. Como con muchas otras patologías, es mejor prevenir que curar.

Dolor en el talón

Como hemos dicho, es importante obtener un diagnóstico correcto para el dolor en el talón, ya que hay muchas posibles causas. En el caso del dolor causado por un espolón, hablamos de un dolor punzante que es más agudo por las mañanas y al realizar actividad física. De hecho, cuanto más intensa sea la actividad, más agudo será el dolor.

La presencia del espolón también fomentará la aparición de callos, ya que el cuerpo intentará proteger al hueso que se acaba de crear.

Lo bueno de esta patología es que se diagnostica fácilmente con una radiografía. Al ser hueso, se verá claramente que existe un crecimiento óseo irregular y no habrá ningún tipo de confusión o dificultad.

Tratamiento

En primer lugar, el tratamiento irá encaminado a eliminar la fascitis plantar y a mejorar los síntomas. Esto implica bajar de peso si existe sobrepeso, estirar el tendón de Aquiles y tomar medicación analgésica y antiinflamatoria si es necesario. También convendrá reposar unos días y aplicar frío o calor, dependiendo si el dolor lleva varios días o si es de aparición reciente.

Después, convendrá acudir al fisioterapeuta. Aparte de continuar con la aplicación de frío o calor y los estiramientos, se podrá hacer uso de varias otras técnicas eficaces. Aquí se incluyen los ultrasonidos y ondas de choque, principalmente.

Fisioterapia atendiendo una lesión en el talón.

Por otro lado, también habrá que usar un calzado adecuado para cada momento del día. Especialmente si se realiza algún deporte, es esencial utilizar zapatillas que se ajusten al terreno sobre el que se realice.

En casos más graves, también se pueden llegar a recomendar las infiltraciones para tratar la inflamación. De modo similar, también existen tratamientos quirúrgicos si se presenta un saliente óseo importante.

¿Existe cura para el dolor en el talón?

De todo lo anterior, lo más importante es entender dos cosas. La primera es que hay que intentar prevenir la aparición de esta patología. Para ello, utiliza calzado adecuado, evita el sobrepeso y el ejercicio demasiado intenso. De esta manera, frenarás la aparición de la fascitis plantar y, a la larga, del espolón.

En el caso de que ya lo estés sufriendo, la segunda observación es que tiene cura. Ya sea por un método más conservador o uno más agresivo, el espolón se diagnosticará correctamente y se le buscará una solución.

Eso si, como siempre, sigue las indicaciones del médico o especialista al pie de la letra. Esto es clave no solo para curarte ahora, sino también para evitar futuras recaídas.

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