Fractura de clavícula: ¿se puede prevenir?

13 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Es complicado prevenir una lesión de clavícula, pero sí hay algunas cosas que podemos tener en cuenta al entrenar. ¿Cuáles son?
 

La fractura de clavícula es una lesión muy dolorosa y altamente incapacitante. Por ese motivo fundamental, debemos poner todo de nuestra parte para prevenir dicha lesión. De lo contrario, vamos a estar realizando sesiones de rehabilitación durante un largo período de tiempo. Veamos un poco más acerca de este hueso y cómo podemos hacer para prevenir su rotura.

La clavícula es un hueso que se extiende horizontalmente desde el esternón hasta la parte anterior del omóplato; es fácilmente palpable entre el cuello y el hombro. Una de las consecuencias de ser tan superficial es, precisamente, que se vuelve susceptible a las lesiones.

La función de la clavícula es dar estabilidad a la zona del sistema óseo de la que forma parte. También ayuda a estabilizar el movimiento del brazo. Debido a estas funciones, cualquier lesión de este hueso va a provocar dificultades para realizar gestos con el brazo u otros que de alguna manera tengan que ver con el sistema óseo alto.

Fracturas de clavícula

Una fractura de clavícula se produce cuando se interrumpe su continuidad ósea. Como con cualquier fractura, esa discontinuidad causará inflamación, dolor e impotencia funcional. En el caso de la clavícula, como ayuda a guiar los movimientos del brazo, resultará realmente doloroso realizar cualquier gesto en el que intervenga la musculatura del hombro.

 

En la gran mayoría de los casos, el mecanismo lesional de la fractura de clavícula es un impacto directo, es decir, una caída o un golpe sobre el hueso. Por este motivo, estas fracturas son comunes en deportes de contacto como el rugby, o en caídas en deportes como el esquí.

Los deportes de invierno conllevan lesiones comunes con su práctica.

Aparte del dolor, sabremos que tenemos una fractura de clavícula si notamos los siguientes síntomas:

  • Inflamación local.
  • Hematoma próximo al hueso.
  • Un bulto en la zona de la lesión debido a la separación del hueso. Si la lesión ha sido muy grave, un extremo puede incluso perforar la piel y ser visible desde el exterior.
  • El hombro del lado afectado estará más bajo y adelantado que el lado opuesto.

¿Es posible prevenir la fractura de clavícula?

Debido a que el mecanismo de lesión suele ser un impacto directo, es complicado prevenir dichas lesiones. Sin embargo, hay tres consejos que se han de tener en cuenta para limitar el daño que causado por la lesión, y son los siguientes:

Tener la musculatura en forma

Pese a que no hay músculos que recubran y protejan la clavícula, tener la musculatura del brazo y hombro fuerte sí puede ser de gran ayuda. Por una parte, porque si, ante una caída, apoyamos una o ambas manos, habrá diferencias significativas en cuanto a la gravedad de la lesión si ese brazo y hombro están fuertes o no lo están.

 

Por otra parte, si realizamos trabajo de agilidad y propiocepción, seremos capaces de prevenir más caídas que si no lo hacemos.

Aprender a caer

Este concepto lo trabajan muchos deportistas de élite, precisamente para prevenir lesiones al caer. Aprender a caer de manera segura es esencial al practicar deportes en los que una caída es probable.

En el baloncesto, el balonmano o el esquí, por nombrar algunos ejemplos, se aprenden mecanismos de caída en los que se limita el daño o, por lo menos, se trata de sufrir una lesión menor.

Actuar con cautela

El tercer consejo es simplemente realizar deportes con cabeza. Será mucho menos probable sufrir una fractura de clavícula si esquiamos en pistas acordes a nuestro nivel que si intentamos ir demasiado rápido.

Lo mismo ocurre si jugamos a rugby y estamos constantemente chocando con nuestros adversarios directamente sobre la cintura escapular, en vez de colocarnos correctamente. La técnica es fundamental para prevenir lesiones de este tipo.

Hombre realizando ejercicio de hombros en el gimnasio.

Evita la fractura de clavícula

 

Podríamos decir, pues, que más que prevenir una fractura de clavícula, hablamos de evitarla. Dado que es un hueso muy superficial, es muy susceptible a sufrir golpes directos que lo rompan. Por lo tanto, si vamos a exponernos a situaciones en las que podamos caer o chocarnos con frecuencia, debemos ser cuidadosos.

Así, entrenar la musculatura, hacer los gestos deportivos correctos, aprender a caer y no sobrepasar las capacidades propias es esencial. Aunque suframos una fractura, con estas medidas, es muy probable que la recuperación sea total.

Sin embargo, igualmente nos llevará un tiempo inicial de reposo, seguido de un largo período de fisioterapia, ejercicios y medios físicos para llegar a ese punto y asegurar su consolidación. En casos más graves, puede ser necesaria una intervención quirúrgica, pero si podemos evitar pasar por ese proceso, mejor.

 
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  • A. Arismendi, C. Sarassa. Fractura del tercio lateral de la clavícula en pacientes adolescentes: reporte de caso. Rev. colomb. ortop. traumatol; 23(4), dic. 2009.