¿Cuáles son las lesiones comunes en el fútbol?

06 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
Hay que tener un mínimo de forma física para jugar a fútbol, ya que las lesiones pueden afectar a muchas estructuras. Conoce a continuación las que se presentan con más frecuencia.

El fútbol es el deporte más popular en muchos lugares del mundo, incluido España y varios países de Sudamerica. Por lo tanto, conocer las lesiones comunes en el fútbol nos ayudará a saber a qué nos enfrentamos y cómo prepararnos.

Antes de iniciar el repaso, es importante tener en cuenta que el fútbol es un deporte altamente lesivo. Esto se debe a las acciones que demanda su práctica, entre las que destacan los cambios de ritmo bruscos, chutes de balón, choques entre jugadores, caídas y saltos, entre muchas otras.

El miembro inferior en el fútbol

Debido a la forma en la que se juega, es lógico que la mayoría de las lesiones sucedan en el miembro inferior. En el fútbol, la cadera, rodilla y tobillo serán las articulaciones que más sufran.

En cuanto a músculos, los isquiotibiales, cuádriceps y gemelos son los más afectados. Asimismo, tenemos el pie y los ligamentos. Todos son susceptibles de lesionarse en un deporte en el que hay que correr constantemente, además del contacto físico casi permanente.

Esguinces, una de las lesiones más comunes del fútbol

Empezaremos las lesiones comunes del fútbol con los esguinces. Esta es una lesión que ocurre cuando un ligamento se estira más de lo que puede resistir o de manera demasiado brusca.

Dentro de este tipo de lesiones, los esguinces más frecuentes ocurren en el tobillo, cuando se produce una pisada incorrecta y, en vez de pisar con la planta del pie, el deportista pisa con el borde externo. No obstante, también se puede sufrir un esguince en los ligamentos laterales de la rodilla o en los ligamentos cruzados, de los cuales hablaremos más adelante.

Futbolista acaba de padecer una lesión en su miembro inferior.

Lesiones musculares

Dentro de esta categoría, hay varios tipos de lesiones musculares que podemos sufrir jugando a fútbol. Estas incluyen desde contracturas hasta elongaciones, pasando por desgarros y roturas.

Cualquier nivel de lesión muscular se puede dar cuando se está 90 minutos o más corriendo, cambiando de ritmo, chutando y saltando. Como hemos visto antes, estas lesiones afectarán principalmente a los músculos de la pierna y del muslo.

La rodilla, víctima de las lesiones comunes en el fútbol

En la rodilla se producen dos de las principales lesiones graves del fútbol. En primer lugar, las lesiones de menisco. Esta estructura es susceptible de lesionarse en deportes de alto impacto, es decir, cuando hay saltos y choques que comprimen bruscamente el fémur contra la tibia.

En segundo lugar, las roturas de ligamento cruzado. Estos ligamentos cumplen la función vital de evitar que la articulación de la rodilla haga movimientos anormales. Si se tuerce la rodilla mientras el pie está apoyado en el suelo, los ligamentos no aguantan la tensión y se pueden romper. Esta es una lesión de la que hay que recuperarse totalmente sí o sí y que mantendrá al deportista parado varios meses.

Las fracturas, otra posibilidad en todo deporte de contacto

Los huesos también son susceptibles de romperse en el fútbol. Esto puede darse principalmente por choques con otros jugadores, entradas agresivas o caídas incorrectas.

Las fracturas no tienen por qué ser tan graves como suenan a priori; puede haber una microfractura, por ejemplo. En cualquier caso, hay que esperar a que haya una consolidación total para no arriesgarse a sufrir una fractura mayor.

Lesiones a medio o largo plazo

Debido a los movimientos repetitivos del fútbol, también suelen aparecer otras lesiones. Por ejemplo, las pubalgias o patologías que afectan a la zona púbica, como la osteítis pubis. Estas surgen por los tirones continuados de la musculatura a la zona afectada.

Mujer sufre una lesión en el tobillo en un partido de fútbol.

Por otro lado están las fracturas por estrés, en las que un hueso sufre microrroturas debido a pequeños impactos continuados. Todo esto sin mencionar los desgastes articulares, bursitis o tendinitis.

Hay muchas lesiones comunes en el fútbol

De todo lo anterior se desprende que ponemos en riesgo muchas estructuras cuando jugamos al fútbol. Las probabilidades de lesión son mayores si lo practicamos de manera frecuente o si no estamos debidamente preparados.

Para prevenirlas, es vital estar en buena forma física, aunque sea para jugar con los amigos de vez en cuando. Tener una buena base de cardio y un mínimo de fuerza ayudará a prevenir muchas lesiones.

Asimismo, si lo practicamos de forma seguida, debemos tratar de incluir sesiones de otras disciplinas a la rutina. De esta forma, damos descanso a las estructuras que siempre sufren en el fútbol y trabajamos el cuerpo de forma distinta.

Por último, también es importante destacar el papel del calentamiento, una parte irreemplazable de la rutina a la hora de practicar fútbol. Al entrar en calor, nos aseguramos de que los músculos tengan el aporte sanguíneo necesario, que estén flexibles y que el sistema respiratorio esté lo suficientemente activo.

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