Lesiones de hombro en la natación

07 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
El hombro de nadador, las bursitis y las tendinitis son las tres principales lesiones de hombro en la natación. Infórmate al respecto en el siguiente artículo.

La natación es el ejercicio que se suele recomendar a las personas que sufren de dolores de espalda, además de ser un buen deporte para la salud en general. Sin embargo, también es necesario saber que se pueden sufrir varias lesiones de hombro en la natación, y vamos a ver las más comunes.

Como con cualquier modalidad deportiva, la natación tiene sus riesgos. En este caso, debido a los gestos que se realizan, la articulación que más peligra es la del hombro.

Hombro de nadador

Cuando una lesión incluye el nombre de un deporte en su denominación, es un claro signo de su frecuencia en esa disciplina en particular. De todas las lesiones de hombro en la natación, el hombro de nadador es la lesión que más afecta a estos deportistas.

Técnicamente, esta patología es un pinzamiento subacromial, o bien el pinzamiento de uno o varios tendones del manguito de los rotadores. Estos tendones pasan por una zona con muy poco espacio, y cuando hacemos el movimiento de levantar la mano por encima de la cabeza con rotación interna, el espacio se hace aún menor. Este gesto es el que se realiza cuando el brazo entra en el agua al nadar con estilo crol.

Así, esta lesión puede aparecer por las siguientes causas:

  • Realizar este gesto de forma repetitiva, si se nada con mucha frecuencia. Los deportistas de élite, por ejemplo, pueden realizar el gesto lesivo miles de veces al día. Cuanto más lo hagamos, más presión le ponemos a los tendones.
  • Debilidad muscular, ya que tener los músculos fuertes hacen que el tendón pueda soportar mayor tensión.
  • Inestabilidad muscular. Si existe un problema de inestabilidad, algunos músculos no son capaces de ejercer su función, ya que se ven superados por otros que están más trabajados.
  • Mal gesto deportivo. Si se nada estilo libre o se intenta nadar crol sin tener formación, puede que se realicen movimientos con una técnica inadecuada. Este gesto incorrecto puede hacer al deportista más proclive a sufrir el hombro de nadador.
Las lesiones de hombro en la natación se pueden dar por una mala técnica.

Tratamiento

Lo primero que debemos hacer para tratar el hombro de nadador es atajar la inflamación. Es preciso guardar reposo durante un breve período, así como aplicar frío local y, si es necesario, tomar medicación antinflamatoria.

Una vez que esté controlada la inflamación, se deben trabajar los músculos asociados a esta patología.

  • Potenciar la flexibilidad realizando estiramientos de manera más frecuente.
  • Trabajar la fuerza muscular realizando ejercicios específicos para los músculos del brazo, hombro y espalda.
  • Entrenar el gesto deportivo. Esto implica asegurarnos de estar haciendo el movimiento de manera correcta.

Una vez que podamos hacer estos tres tipos de ejercicios fuera del agua sin molestias, podemos volver al agua. La recuperación debe ser gradual, por lo que no podremos volver a entrenar como antes de golpe; debemos ir poco a poco, graduando las sesiones en función del dolor o las molestias que se noten.

Bursitis

Pasamos ahora al grupo de lesiones de hombro en la natación que son más generales. En primer lugar, tenemos la bursitis, que es la inflamación de las bursas; se trata de bolsas llenas de líquido que se encuentran en zonas de roce.

El cuerpo cuenta con bursas en las articulaciones que componen el hombro. Debido al roce constante que sufren durante la natación, se pueden inflamar.

En cuanto al tratamiento, el primer paso será tratar la inflamación, como hemos visto anteriormente. A continuación, se han de realizar movimientos de todo el hombro con el mayor rango posible, para asegurar el hecho de tener buena movilidad.

Una vez que cesen las molestias, se debe graduar el nivel de intensidad de los entrenamientos, es decir, volver poco a poco para no reagravar la lesión.

El entrenamiento de hombros es importante para fortalecerlos y evitar lesiones.

Tendinitis

Como en cualquier otra parte del cuerpo, los tendones que intervienen para realizar los movimientos del brazo a nivel del hombro también se pueden lesionar.

Al igual que en otros casos, curar una tendinitis también empezará por atacar la inflamación. En este caso, deberemos acompañar los métodos antinflamatorios con estiramientos excéntricos, así como cesar el entrenamiento del deporte que haya causado la lesión hasta que remitan los síntomas.

Nada bien y con cabeza

Para prevenir las lesiones de hombro en la natación, lo más importante es entrenar el gesto deportivo para asegurarnos de hacerlo correctamente. Una mala técnica nos predispondrá a sufrir una variedad considerable de lesiones.

Por otra parte, debemos respetar los períodos de trabajo y descanso, así como alternar días en los que hacemos otros deportes para no saturar siempre los mismos músculos.

  • Daniel Martínez. Eficacia del entrenamiento excéntrico en tendinopatía aquílea. Trabajo fin de grado para la Universidad Pública de Navarra (2013).
  • Javier Bailón. Etiología, valoración y tratamiento del dolor de hombro en nadadores de competición. fisioGlía: revista de divulgación en Fisioterapia, ISSN-e 2340-6151, Vol. 1, Nº. 3, 2014, págs. 47-55
  • John Bradley, Stewart Kerr, David Bowmaker, Jean-François Gómez. Programa específico de acondicionamiento y fuerza para el hombro, para nadadores de crol frontal. Entrenamiento de fuerza y acondicionamiento: Journal NSCA Spain, ISSN-e 2445-2890, Nº. 13, 2019, págs. 24-42