Lesiones en los músculos isquiotibiales

24 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por él médico Leonardo Biolatto
Los músculos isquiotibiales están ubicados en la parte posterior de los muslos. Tienen gran importancia entre los deportistas porque se lesionan seguido en algunos deportes.
 

Llamamos músculos isquiotibiales al conjunto de fibras musculares que se encuentran en la parte trasera de los dos muslos. En realidad, son tres músculos distintos, aunque los nombremos y estudiemos todos juntos. Estos tres músculos son:

  • Bíceps femoral.
  • Semimembranoso.
  • Semitendinoso.

Los músculos isquiotibiales nacen en la pelvis y, desde allí, realizan su recorrido de descenso hasta la rodilla, para insertarse después en la parte posterior de esta. Se trata de fibras musculosas fuertes, con gran poder de contracción.

Así de grandes como son, tienen la capacidad de lesionarse de una forma importante. Las lesiones básicas de los isquiotibiales son la contractura, la ruptura y la distensión. Por lejos, esta última es la que más se repite entre los deportistas.

Los más afectados son los futbolistas, basquetbolistas y tenistas. Más allá de ello, cualquier actividad física que implique salidas y detenciones bruscas puede lesionar estos músculos.

Factores de riesgo para estas lesiones

Como bien dijimos, los músculos isquiotibiales se lesionan en los deportistas del fútbol, básquet y tenis principalmente. También corren riesgo los otros deportes en los que hay una sobrecarga de estos músculos por saltos o por frenadas intensas.

Sin embargo, hay otros factores de riesgo que intervienen:

  • Haber padecido lesiones de isquiotibiales previamente: una vez lesionados estos músculos, es más probable que se repita la lesión. Por ello, es fundamental la rehabilitación.
 
  • Ser poco flexible: hay personas que, congénitamente, tienen menor flexibilidad que otras. Esta condición no es patológica, pero favorece las distensiones ligamentarias y musculosas.
  • Desequilibrio: este concepto es discutido por científicos y expertos en la ciencia de los deportes. En teoría, en el muslo podría generarse un desequilibrio si el ejercicio que se practica desarrolla más los músculos delanteros, como el cuádriceps, y menos los traseros. Al haber más poder de fuerza al frente del muslo, esa sobrecarga lesionaría los isquiotibiales.
Las lesiones en los isquiotibiales son comunes en el fútbol.

La distensión de los isquiotibiales y su clasificación

La distensión de los músculos isquiotibiales es la lesión más frecuente de este grupo muscular. No obstante, no todas las distensiones son iguales. Existen distintos niveles de gravedad:

  • Primer grado: es un estiramiento leve. Para el deportista, el síntoma es una molestia apenas, pero se conserva la movilidad del miembro inferior. Se puede seguir desarrollando la actividad física, y hasta es posible que el dolor concreto no se haga evidente hasta pasados unos días de la lesión. El tratamiento es con frío local solamente.
 
  • Segundo grado: es una lesión de gravedad moderada. Más allá del estiramiento de las fibras musculares, aparecen también desgarros o roturas a lo largo del músculo. Duele más que el primer grado y puede acompañarse de inflamación y edema. Es común que apenas suceda la lesión el deportista la perciba y se vea obligado a detener la actividad.
  • Tercer grado: aquí la lesión puede catalogarse como grave. Las fibras están francamente rotas, y asemejan un desgarro. Se puede dañar el lugar donde los tendones se insertan en los huesos, lo que incrementa la gravedad. La capacidad de movimiento del músculo se ve muy afectada, y el dolor interrumpe cualquier actividad que se esté realizando.

Tratamiento de las lesiones en los músculos isquiotibiales

Para confirmar una lesión de los músculos isquiotibiales, hay que realizar alguna prueba de imagen. Puede ser una ecografía de partes blandas o una resonancia magnética nuclear. Lo que se observará es el cambio en las fibras musculares afectadas, ya sea que estén distendidas o rotas.

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Aunque los síntomas pueden orientar el diagnóstico médico de forma precisa en algunos casos, resulta recomendable la prueba de imágenes para confirmar. Una vez que se establece la existencia de la lesión, se inicia el plan de tratamiento.

La primera medida terapéutica es el reposo. Los deportistas deben detener su entrenamiento por al menos una semana. La severidad de la lesión determinará si es preciso continuar con el reposo. Junto a ello, se indica vendaje, aplicación de frío local y mantener el pie elevado.

Estas medidas deberían aliviar el dolor de la primera semana, que es el más intenso. Un profesional médico puede indicar algún analgésico o antinflamatorio a demanda para mayor confort.

Cuando el dolor desaparece, se plantea el inicio de la rehabilitación, la cual tendría dos partes. En la primera parte, se trabaja la generalidad para el músculo. Es una etapa de reforzamiento para que las fibras recuperen la fisiología habitual.

Por otro lado, en la segunda parte hay reacondicionamiento del músculo para el deporte específico. Sobre ello habrá diferencias entre el abordaje en un futbolista y en un tenista, por ejemplo.

Para finalizar, cabe destacar que solo los casos muy graves requieren intervención quirúrgica. Son hechos excepcionales y no es lo frecuente. Desde luego, esto siempre deberá ser evaluado y decidido por un médico.

 
  • Scarfó, Ricardo L. "Lesiones musculares: distensiones de los isquiotibiales." Revista Digital. Buenos Aires 5.25 (2000).
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  • Domínguez-Gasca, Luis Gerardo, and Luis Gerardo Domínguez-Carrillo. Ruptura total de isquiotibiales mediales. Acta médica grupo Ángeles 9.4 (2011): 204-210.