La oreja de coliflor en los deportes de lucha

16 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por él médico Leonardo Biolatto
La oreja de coliflor es una lesión clásica de los deportes de lucha, los cuales han aumentado su presencia en los medios en el último tiempo. No es una afección menor, y aquí te contamos cuáles son sus mecanismos de generación.

El nombre técnico de la oreja de coliflor es el de hematoma auris. En español, diríamos que es un hematoma auricular, o sea, una acumulación de sangre en los tejidos blandos de la oreja. Esto sucede en su parte externa, no en lo concerniente al conducto auditivo interno.

Esta lesión es característica de los deportes de lucha, entre los que podemos contar al boxeo y la lucha libre. También se la puede observar en representaciones pictóricas de la Antigüedad, cuando los artistas retrataban a los luchadores griegos y romanos.

¿Cómo se produce la oreja de coliflor?

El mecanismo que se esconde detrás de la deformación de coliflor de la oreja es un traumatismo. Puede tratarse de un único golpe con la suficiente intensidad para generar hematomas o la repetición de estos sobre una zona anatómica en particular que contenga cartílago.

Al final, el mecanismo es el mismo, con desprendimiento de las células cartilaginosas de las capas de tejido que contienen las arterias. De esta manera, el cartílago se queda sin aporte de nutrientes, incluido el oxígeno, lo que llevará a la muerte celular.

En el momento del traumatismo agudo, se produce un hematoma, o sea, una extravasación de sangre desde las arterias pequeñas rotas hacia los límites del cartílago. Cuando sucede la muerte de las células, el hematoma también detiene su evolución y se contrae sobre sí mismo; esto arrastra la forma de la oreja y le da la apariencia de un coliflor.

Distintas predisposiciones en cada persona

No todos los luchadores ni atletas desarrollan la oreja de coliflor de la misma manera. De acuerdo con un estudio publicado en Otology and Neurotology, hay factores genéticos y de entrenamiento que influyen en el riesgo o no de padecer el trastorno.

Boxeador sufre un golpe en la cara.

En cuanto a la genética y la herencia, se asume que la conformación de los cartílagos deriva en un desarrollo con mayor o menor fortaleza. También participan aquí enfermedades que afectan a este tejido en particular. Tal es el caso de la condromalacia, que no siempre es grave, pero que puede predisponer a padecer condritis.

Debemos recordar que la parte externa de la oreja está formada las mismas células que constituyen los meniscos de las rodillas, por ejemplo, o la punta de la nariz. Es un tejido flexible por naturaleza, pero no es idéntico en todas las personas.

Junto a las células cartilaginosas hay fibras y sustancias sin forma que unifican el tejido. La proteína más importante en presencia es el colágeno, que también puede verse afectado por trastornos genéticos, como las colagenopatías hereditarias.

Al mismo tiempo, el entrenamiento es clave para entender por qué algunos luchadores son propensos a la oreja de coliflor y otros no. La presencia de lesiones previas, con deformaciones constantes del cartílago auricular y pequeños hematomas que se acumulan, hacen al atleta más susceptible a nuevos traumas.

Tratamiento de la oreja de coliflor

Una vez que se ha formado el hematoma auris, las opciones de abordaje versan sobre el drenaje de la sangre acumulada siempre y cuando hablemos del momento agudo, sin que hayan pasado meses de la lesión. De otra manera, el líquido estará fibrosado y endurecido, lo que impide la aspiración.

Las técnicas más empleadas son la aspiración simple, las incisiones y las fenestraciones. En la primera, se introduce una aguja pequeña para succionar la sangre acumulada hacia una jeringa o un dispositivo que la contenga. En la segunda forma, se realiza un corte para que el drenaje ocurra por allí, sin necesidad de aspirar.

Por otra parte, la fenestración es más compleja. Se trata de una cirugía en la que se pretende separar los límites externos de un hueso o de un cartílago del resto del tejido. En el caso de la oreja de coliflor, el objetivo es restituir la nutrición de la parte que podría morirse.

Los resultados no son siempre satisfactorios. La deformación del pabellón auricular puede aparecer de todas maneras, aún actuando en la fase aguda del hematoma. Por otro lado, las complicaciones son mínimas, sobre todo vinculadas a la aparición de periconditris, que es una inflamación pequeña en el borde del cartílago.

Hombre que padece dolor por oreja de coliflor.

¿Se puede prevenir la oreja de coliflor?

La prevención de la oreja de coliflor es difícil, ya que su generación está inserta en la práctica de deportes de lucha. Al favorecer los traumatismos con estas modalidades, resulta casi imposible detener la formación de este tipo de lesiones.

El uso de cascos parece ser la única vía adecuada. De todas maneras, no están permitidos en el boxeo de ciertas categorías, así como tampoco en algunas formas de la lucha libre. Los mismos reglamentos impiden la utilización de estos instrumentos de protección.

Durante los entrenamientos, los atletas sí deberían extremar cuidados. Además, se promueve que sean educados en lo que la patología representa, de manera que acudan a consultas a tiempo si la detectan. Es preferible concretar un drenaje temprano que no realizar una cirugía correctiva porque se cronificó la deformidad o se obstruyó el conducto auditivo.

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