Síndrome de estrés tibial anterior

13 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por él médico Leonardo Biolatto
El síndrome de estrés tibial anterior es un cuadro clínico asociado a los corredores. En general, no tiene evoluciones peligrosas para la salud, pero requiere intervención para prevenir complicaciones.
 

El síndrome de estrés tibial anterior es, en esencia, un dolor en la pierna. Se encuentra muy asociado a las personas que practican running habitualmente, ya que se sospecha que es el esfuerzo repetitivo el que está detrás de la generación del dolor.

La causa precisa no ha sido develada en su totalidad hasta el momento. Es posible que una serie de factores confluyan al mismo tiempo para desembocar en la instalación de este dolor, pero seguramente no se trata de una sola causa.

Además de los corredores, otros deportistas lo padecen, sobre todo en el tenis y en el básquet. Sin embargo, no podemos afirmar que el resto de las prácticas deportivas estén exentas, ya que una mala elección de calzado también será origen del síndrome.

Por supuesto, entre los runners aparece la mayor frecuencia de aparición del síndrome de estrés tibial anterior. Aquellos que concretan pruebas de resistencia, con distancias extremas, sobre todo por encima de los 20 kilómetros, son los más susceptibles. Si se toman corredores en nivel amateur, hasta el 40 % lo padece alguna vez.

Causas específicas del síndrome de estrés tibial anterior

Si bien se desconoce la causa última del síndrome de estrés tibial anterior, se han podido identificar situaciones y contextos que lo favorecen. Del mismo modo, hay enfermedades de base que, de estar presentes en el deportista, aumentan notablemente el riesgo de aparición del dolor.

 

Un ejemplo de causa específica podría ser la claudicación intermitente. Este es un trastorno en el que la circulación sanguínea de la pierna se ve reducida a causa de cambios arteriales. Es una condición que, sumada a un esfuerzo extremo, podría desencadenar en la aparición del síndrome de estrés tibial anterior.

Las fracturas por estrés producen dolor e inflamación.

También las trombosis son una causa específica. En la trombosis se forma un coágulo dentro del sistema circulatorio que impide la circulación y forma un tapón que no deja pasar la sangre. Si no llega sangre, entonces no llega oxígeno y las células se fatigan.

Por el lado del sistema nervioso también hay participación. Si la persona está afectada por una neuropatía o una radiculopatía, el riesgo de síndrome de estrés tibial anterior es grande. El mecanismo de fondo es la mala inervación de los músculos de la pierna.

Síntomas y diagnóstico

El síntoma primordial del síndrome de estrés tibial anterior es el dolor. De forma clásica, aparece sobre la tibia, que es el hueso mayor de la pierna, debajo de la rodilla.

 

Suele ocupar unos 5 centímetros de extensión y se exacerba al realizar ejercicio, como se detalla en este artículo de Ciencia y Tecnología. Cuando se toca la zona referida de dolor, la molestia aumenta, y ello es una de las pruebas diagnósticas.

En algunas personas que lo padecen, el dolor no se inicia de inmediato al ejercicio. En varios corredores, por ejemplo, la actividad comienza normalmente, sin dolor alguno, hasta que en un momento se siente la molestia en la tibia. Se puede seguir corriendo, pero finalmente claudicará la fuerza.

El médico puede solicitar una radiografía para acompañar el diagnóstico, pero lo habitual es que este estudio no muestre ninguna alteración. De todas maneras, suele ser normal el pedido para descartar la presencia de una fractura en la tibia por estrés.

En consultorios especializados de medicina del deporte se diagnostica el síndrome de estrés tibial anterior con un manómetro. Este aparato mide la presión en los compartimentos; en este síndrome, aumenta la presión en la zona tibial después de realizar un ejercicio. De todos modos, es solo una modalidad investigativa, y raramente se empleará en un consultorio común.

Tratamiento del síndrome de estrés tibial anterior

La medida primordial de tratamiento del síndrome de estrés tibial anterior es el reposo. Incluso sin la ayuda de otras terapéuticas como las que se describen en este estudio de la Universidad Complutense de Madrid, como el frío local o los antinflamatorios, el reposo resulta eficiente. De todas maneras, pueden indicarse fármacos analgésicos si el dolor es demasiado intenso, siempre a criterio médico.

 

En algunos corredores se han empleado los tratamientos con ondas de choque, en el marco de sesiones de fisioterapia. Esto podría considerarse más como un proceso de rehabilitación que como un tratamiento agudo en sí.

Dependiendo del estado físico del atleta, a veces ni siquiera es necesario suspender por completo la práctica deportiva. Sí se sugiere cambiar de actividad por un tiempo, o al menos alternar. Los corredores pueden combinar su pasión con la natación, por ejemplo.

El síndrome del tibial anterior provoca molestias en esta zona de la pierna.
Imagen: escueladerunning.com

El tratamiento quirúrgico del síndrome de estrés tibial anterior se reserva para casos graves. Una complicación del mero dolor es la combinación con un síndrome compartimental en la pierna. Esas situaciones precisan la intervención del cirujano para descomprimir las estructuras apretadas, pero no son muy frecuentes.

Para tener en cuenta

El síndrome de estrés tibial anterior aparece por sobrecarga. Como en todos los deportes, incluido el running, es importante la regulación del esfuerzo para cuidar de la salud.

 

Por este motivo, si comienzas con un dolor en las piernas que no puedes atribuir a ninguna causa específica, será mejor que consultes con un profesional para iniciar el abordaje preventivamente. Con ello, evitarás problemas más importantes y limitantes.

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  • Hidalgo, Luis Herraiz, et al. ¿De qué hablo cuando hablo de periostitis tibial? (2012).
  • Cafam-Colombia, Fundación Universitarias. Actualización sobre el síndrome de estrés tibial medial. (2015).