Autoliderazgo: ¿cómo empezar?

01 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga deportiva Maria de los Angeles Mantilla Cuesta
Al principio, el concepto de autoliderazgo puede sonar confuso. En este artículo, te presentamos ciertos pasos para ponerlo en práctica en la vida personal y deportiva.
 

El liderazgo es la capacidad de cada persona para influir y motivar a otras para alcanzar sus objetivos, metas o planes, según Garza Carranza, Guzmán Soria y Gallardo Aguilar (2018). En cambio, el autoliderazgo consiste en reconocer las emociones, pensamientos o metas de uno mismo.

Gracias al autoliderazgo, las personas pueden tomar decisiones en cuanto a su vida. Existen dos factores importantes para que un individuo logre decidir, y son la confianza y la conciencia.

Ahora bien, al hablar del deporte, el autoliderazgo ayuda a mantenerse firme en los objetivos y las rutinas. Como menciona Linares (2001), en este ámbito es importante añadir la automotivación y la autogestión para alcanzar los éxitos planteados.  

Autoliderazgo: factores que lo componen 

En primer lugar, es importante tener presente el tipo de personalidad y los gustos de cada uno frente al deporte que realiza. De la misma manera, es preciso conocer qué le motiva para poder avanzar dentro de su vida personal y profesional.

Luego de que estos puntos estén claros, se puede avanzar con el resto, sin importar el orden. A continuación, los factores que hacen al autoliderazgo:

  1. Autoconocimiento: conocerse a uno mismo es comprender y reconocer sus pensamientos y emociones frente a diversas situaciones. Esto ayuda a identificar su origen y cómo afectan en la vida cotidiana, lo que sirve para conocer las limitaciones propias en cada actividad.
  2. Autonomía: permite tener el control sobre las prioridades y, de esta forma, ser independiente en la toma de decisiones. Gracias a la autonomía, un deportista genera responsabilidad sobre cada acción.
  3. Autoestima: es fundamental que las críticas, evaluaciones y percepciones de uno mismo se hagan de manera positiva.
  4. Motivación: ayuda a que el propio estado de ánimo esté alto, con el fin de crear constancia en las actividades. El resultado de esto será el cumplimiento de objetivos, orientación a la meta y mayor compromiso.
  5. Autogestión: implica aprender a regular las emociones propias mediante el análisis y aceptar los comentarios para mejorar.
 
Joven escuchando música en el gimnasio para motivarse.

Tipos de liderazgo

Según Hernandez Mendo y Canto Ortiz, existen tres tipos de liderazgo. El primero, autoritario, es el de una persona a la que le gusta dar órdenes, en ciertas ocasiones es agresiva y quiere tener el control sin recibir ayuda.

El segundo estilo, el democrático, se encarga de generar equilibrio dentro de un grupo. El ambiente donde este tipo de líder se encuentra es positivo y a todos los miembros del conjunto les gusta trabajar hacia un mismo fin.

Finalmente, está el líder laissez-faire —’dejar hacer’—, que es una persona a la que no le gusta ser líder. Este tipo de individuo no se preocupa por el grupo, tiene un enojo pasivo y no le gusta comunicarse.

Ahora, ¿por qué es importante conocer los tipos de liderazgo? Cuando una persona comprende con qué tipo de líder se conecta más o cómo le gustaría ser, puede tener una visión más clara de cómo empezar a gestionar su propio liderazgo. Es decir, el individuo logra identificarse con un estilo, puede tomarlo como ejemplo para motivarse a trabajar en las actividades deseadas.

 

Primeros pasos hacia el autoliderazgo

La primera acción para implementar el autoliderazgo es conocerse a uno mismo. Esto va a permitir encontrar la parte fuerte y débil de cada uno y ayuda a que cada persona pueda tener herramientas de afrontamiento para cualquier situación que se presente.

Posteriormente, el autoaprendizaje implica una manera de aceptar los errores de cada uno y querer cambiarlos. Gracias al conocimiento de las debilidades y fortalezas, las personas pueden buscar una guía, ayuda o solución a cada necesidad.

Mujer entrenando para conseguir retos deportivos.

Lo tercero será establecer objetivos; cuando el individuo haya delineado sus necesidades, el siguiente paso es determinar hacia dónde quiere llegar y, de esta manera, analizar las diferentes herramientas y vías para poder cumplir lo propuesto. Teniendo presente eso, se podrá tener más claro el plan que se va a seguir.

La planificación, un paso clave

Cuando ya está consolidado todo lo anterior, es el momento de planificar. Esto consiste en plasmar las ideas en listas, dibujos y esquemas con el fin de tenerlos presentes todo el tiempo. Adicionalmente, es importante poner tiempo de cumplimiento para que exista una motivación para ser constantes todos los días.

 

Cuando todos los planes se hayan puesto en acción, es fundamental realizar ajustes de acuerdo a la realidad de cada uno. Esto generará que exista una flexibilidad al cambio y se pueda adaptar la acción en cada momento de acuerdo con la evolución que se haya logrado.

Liderar con la mente y corazón en el deporte

Cuando un deportista profesional o no profesional comprende la relevancia del autoliderazgo, puede gestionarlo de una manera más sencilla y productiva. El atleta ha de tener presente que cada decisión que tome va a ser en función del tipo de líder que se considere o desea ser. 

Asimismo, se han de tener en mente las necesidades y herramientas, que podrán ser adaptadas a la realidad de cada persona con el fin de cumplir sus objetivos. Considerando el tipo de liderazgo, se puede lograr una buena comunicación con el equipo y el apoyo adecuado por profesionales.

 
  • Arcos, Torrado, Andrade y Aizate. (2011). Evaluación del liderazgo informal en equipos deportivos, 43(1). Revista Latinoamericana de Psicología. Recuperado de: http://www.scielo.org.co/pdf/rlps/v43n1/v43n1a13.pdf
  • Garza Carranza, Guzmán Soria y Gallardo Aguilar. (2018). El autoliderazgo y la inteligencia emocional: un estudio de la generación de los millenials. 43(2), Ciencia y sociedad. Recuperado de https://www.researchgate.net/publication/326639816_El_autoliderazgo_y_la_inteligencia_emocional_un_estudio_de_la_generacion_de_los_millennials
  • Hernández Mendo y Canto Ortiz (s.f). El liderazgo en los grupos deportivos, 1(2). Recuperado de http://psicologia.del.deporte.uma.es/archivos/liderazgo.pdf
  • Linares. R. E (2001) Psicología del deporte: la ventaja deportiva psicológica una mirada distinta. ED: Editorial Brujas. Argentina