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¿Cuáles son las causas de la depresión en el deportista?

La depresión en el deportista es una afección más frecuente de lo que se suele pensar. Conocer sus causas es de vital importancia si se la quiere combatir antes de que cause estragos.
¿Cuáles son las causas de la depresión en el deportista?

Las causas de la depresión en el deportista constituyen un tema de especial interés entre los profesionales de la salud mental. Las consecuencias negativas que tiene esta afección para el rendimiento y el bienestar hacen que la prevención sea una tarea prioritaria.

La depresión no se puede explicar mediante una sola causa. En su origen, desarrollo y mantenimiento intervienen muchos factores de forma adicional. Por tanto, no se puede hablar de un solo desencadenante de la depresión, sino de varios de ellos.

Identificar las causas de la depresión es de suma importancia para evitar el malestar. Siempre es mejor dirigir los esfuerzos a prevenir en lugar de curar. Por esa razón, a continuación indagaremos en las causas más frecuentes de la depresión en deportistas.

El síndrome de burnout, la causa más preocupante

Muchos deportistas creen que cuanto mayor sea el volumen, carga o intensidad del entrenamiento, mejores serán los resultados. Esto no es cierto: entrenar sin control aumenta las probabilidades de sufrir el síndrome de burnout, o como se dice coloquialmente, quemarse.

El burnout se produce cuando el deportista es sometido a un nivel de estrés que sobrepasa sus capacidades de afrontamiento. Cuando un deportista está quemado, su motivación decae, sus pensamientos se vuelven negativos y se encuentra irritado y desesperanzado.

En relación con lo anterior, según un estudio publicado en la revista International Journal of Clinical and Health Psychology, el burnout se relaciona de manera positiva con los síntomas de depresión. Esto significa que este síndrome es un predictor de la depresión en deportistas.

Un deportista agotado no podrá ganar ni mejorar.

Tener pensamientos negativos respecto al futuro

En situaciones difíciles, es normal tener dudas y pensamientos negativos respecto a uno mismo. El problema está cuando se instauran y el deportista no se los puede quitar de la cabeza.

Los pensamientos negativos son especialmente peligrosos cuando la persona los toma por ciertos y dirigen su forma de reaccionar ante lo que le sucede. Por ejemplo: ante un fallo producto de un error normal, pensar que se ha producido por las pocas habilidades técnicas o el pobre talento del deportista.

Una forma de reducir el malestar causado por estos pensamientos es distanciarse de ellos y tratarlos como lo que son: productos de la mente, pero no necesariamente representación de la realidad. Esta técnica se conoce como defusión cognitiva y consiste en poner delante de cada pensamiento negativo la coletilla “Estoy pensando que…”.

Unas expectativas demasiado ambiciosas

Todos tenemos sueños ambiciosos y esperamos lo mejor del futuro. Sin embargo, puede resultar muy doloroso comprobar que esas ilusiones no se terminan de cumplir.

Por esa razón, la técnica de establecimiento de objetivos es de vital importancia. Uno de los pilares de esta técnica es establecer objetivos alcanzables y realistas, aunque sean menos ambiciosos. Después de todo, alcanzar las metas a corto plazo es un paso esencial para alcanzar las grandes metas a largo plazo.

Estar lejos de la familia y los allegados

Estar lejos de los allegados es una de las causas de la depresión en deportistas.

En el deporte profesional es muy común que un atleta sea contratado para trabajar en un equipo en otra ciudad, país o continente. Esto, que a primera vista parece un ascenso o una oportunidad única, puede ocasionar malestar e insatisfacción si no se sabe gestionar. Además, en estos casos la barrera de un nuevo idioma o cultura es un obstáculo para formar nuevos vínculos con otras personas.

No obstante, no hace falta mudarse a otro país para experimentar sentimientos de tristeza o ansiedad. Los deportistas que compiten lejos de casa también pueden sentir que rinden peor en comparación con aquellas ocasiones en las que compiten en un ambiente conocido y rodeados de sus seres queridos.

La depresión en el deporte, una realidad silenciosa

Todos los deportistas son propensos a sufrir depresión por estar sometidos a mucha presión. No obstante, hablar de salud mental en el deporte sigue siendo un tema tabú, lo que hace difícil normalizar reacciones y buscar ayuda.

Como se ha repetido a lo largo del artículo, la mejor intervención es la prevención. Esto quiere decir que entrenadores y otros profesionales que traten con el deportista tienen que estar atentos a los comportamientos o síntomas que sean preocupantes.

Más allá de ello, también el deportista tiene que hacer un ejercicio de valentía o responsabilidad y contar el malestar. Solo con colaboración de ambas partes será posible combatir la depresión.

La depresión en el deportista: una realidad cada vez más común

La depresión en el deportista: una realidad cada vez más común

La depresión en el deportista sigue siendo un hecho silenciado. Los factores que explican esta realidad son múltiples, y los analizamos a continuación.



  • de Francisco, C., Arce, C., del Pilar Vílchez, M., y Vales, Á. (2016). Antecedentes y consecuencias del Burnout en deportistas: estrés percibido y depresión. International Journal of Clinical and Health Psychology, 16(3), 239-246.

Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid en 2018 y Máster en Psicología del Deporte y la Actividad física por la misma universidad en 2019. Apasionada del deporte y la actividad física, toda su vida ha estado muy unida a la práctica deportiva habiendo practicado numerosos deportes como natación, patinaje artístico y gimnasia deportiva. Desde el año 2018 trabaja en el ámbito de la psicología deportiva, principalmente en el fútbol base trabajando con equipos desde la categoría alevín hasta juvenil. También trabaja en otros deportes como el golf tanto a nivel amateur como profesional. Además, compagina el trabajo como psicóloga deportiva con la enseñanza del inglés a niños pequeños, posee la titulación Advanced (C1) por la Universidad de Cambridge.