¿Cómo afecta el confinamiento al deportista?

04 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon
El confinamiento es una situación tanto excepcional como novedosa. Afrontar este período con actitud positiva es clave para que no afecte negativamente al deportista.
 

Una cuestión muy recurrente estos días es cómo afecta el confinamiento al deportista. El mundo del deporte se ha visto paralizado indefinidamente por esta situación, y nadie sabría estimar cuándo se va a reanudar.

Los deportistas se ven obligados a entrenar en sus casas, pero en la mayoría de los casos, es imposible contar con el equipamiento y espacio necesario para hacerlo con normalidad. Es una situación de incertidumbre que resulta incómoda para cualquier persona ligada al mundo del deporte.

No obstante, esto no significa que afecte necesariamente de forma negativa al deportista. La actitud con la que se afronta el confinamiento es clave para los pensamientos y las emociones consiguientes.

La cuarentena no afecta por igual a todos los deportistas. Aquellos que tienen más dificultades para seguir con la rutina de entrenamiento son los más perjudicados. Por ejemplo, en el caso de aquellos deportes que se realizan al aire libre o de equipo, es más difícil planificar entrenamientos en casa.

En este artículo, se tratará de responder a la pregunta de cómo afecta el confinamiento al deportista en función de los principales ámbitos de la psicología deportiva. ¡No te lo pierdas!

El control de las emociones

Para conocer cómo afecta el confinamiento al deportista, hay que tener presente que durante este período se experimentarán muchas emociones —esperanza, enfado, ansiedad, irritabilidad—. Todas ellas son perfectamente válidas e importantes. Es decir, no hay emociones buenas o malas; todas tienen su función y son necesarias, incluso las negativas.

 

Es importante permitirse experimentar todas las emociones y no tratar de bloquear las desagradables. Asimismo, se deben reservar momentos en el día para focalizar la atención en uno mismo, tratar de averiguar qué se siente y qué ha originado la emoción.

Espiritualidad y fitness ofrecen diversos beneficios si se combinan.

Además, es importante regular las emociones negativas. No se trata de impedirlas, sino de aceptar que están ahí y hacer algo para que no tomen el control de nosotros. Respirar, decirse cosas positivas o expresarse artísticamente son maneras útiles de gestionar las emociones negativas.

Las relaciones sociales

Sin duda, el aspecto social se ha visto muy afectado por culpa del confinamiento. A pesar de que no se puede tratar cara a cara con los demás, se debe mantener el contacto regular con las personas del entorno.

Gracias a la tecnología, es muy fácil hablar con otras personas, incluso si están físicamente lejos. Además, el contacto social tiene muchos beneficios psicológicos.

Los deportistas pasan muchas horas con sus entrenadores y compañeros de equipo. Cortar de manera brusca el contacto con ellos puede afectar de manera negativa a su bienestar psicológico. Por ello, comunicarse con los entrenadores y compañeros, aunque sea a través de una pantalla, ayudará a no sentirse solo y llevar mejor esta situación.

 

El establecimiento de objetivos

El confinamiento puede ser una buena oportunidad para desconectar de la agobiante rutina que tienen los deportistas. Puede ser también un tiempo de reflexión y crecimiento personal. Pensar sobre los puntos fuertes y débiles y establecer un plan para el cambio personal mejorará el estado de ánimo y dará significado al confinamiento.

Por otro lado, en el caso de los deportistas que tengan problemas físicos, el confinamiento puede servir para descansar el cuerpo y centrarse en mejorar el aspecto mental, muchas veces olvidado. Poner en práctica técnicas psicológicas como la relajación o la visualización tiene un impacto positivo en la salud mental.

El control de los pensamientos negativos

A lo largo del día, se tienen muchos pensamientos. Es una tarea muy complicada intentar dejar la mente en blanco y no pensar en nada. También es inevitable tener pensamientos negativos, debido a la situación excepcional del confinamiento. Pero al igual que las emociones, no se puede permitir que estos nos dominen.

Una forma efectiva y sencilla de mantener a raya los pensamientos negativos es estar ocupado. La capacidad de atención es limitada y no se puede estar en varias cosas a la vez. Mantener la mente distraída de lo que está pasando y el futuro ayuda a sentirse mejor.

El hormigueo cerebral es útil para relajarse antes de dormir.
 

El confinamiento puede afectar positivamente al deportista

El confinamiento es una situación novedosa pero temporal, en algún momento se terminará y poco a poco se volverá a entrenar con normalidad. Mientras esto dure, hay que tener paciencia y aprovechar los momentos de inactividad.

Para que este período afecte de manera positiva al deportista, es importante establecer una rutina de entrenamientos y descansos. Además, es útil dedicarse tiempo a uno mismo, escuchar los pensamientos y vivir todas las emociones.

No hay que olvidar el papel clave que tiene una actitud positiva a la hora de afrontar cada día. Ver cada jornada como una oportunidad o valorar los pequeños progresos que se hacen diariamente influye de manera positiva en el bienestar del deportista.

 
  • McCarthy, Paul. (2011). Positive emotion in sport performance: Current status and future directions. International Review of Sport and Exercise Psychology. 4. 50-69. 10.1080/1750984X.2011.560955.
  • Rodríguez. A (2014), El fitness es un estilo de vida: Gimnasios y sociabilidad en una perspectiva crítica. VIII Jornadas de Sociología de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina. Recuperado de: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.4733/ev.4733.pdf