Los 8 mejores beneficios de practicar deporte en pareja

Francisco María García·
23 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo al
01 Enero, 1970
Hay quienes lo consideran una distracción, pero lo cierto es que practicar deporte en pareja puede ser una motivación extra y una de las razones por las que nos apetezca entrenar; descubre todas las ventajas de ejercitarse en pareja
 

Entrenar en compañía hace todo más fácil, especialmente si cuesta acostumbrarse a la rutina deportiva. Si esa compañía es la pareja, mejor aún. En especial, realizar deporte en pareja agrega un plus a la actividad y a la pareja.

¿Cuáles son los beneficios de practicar deporte en pareja?

Está totalmente probado que la actividad física beneficia al organismo física y mentalmente. Lo bueno es que, al realizar deporte en pareja, estos beneficios se incrementan.

Impulso mutuo

Si las dos personas de la pareja están dispuestas a encarar el deporte en pareja, se estimularán mutuamente para no abandonar.  Habrá días en los que uno de los dos llegará cansado y sin ganas de actividad física, y ahí tendrá influencia el otro.

La gran ventaja de este entrenamiento en pareja es que juntos se motivarán a seguir, a avanzar y se apoyarán. Por tanto, se vuelve un factor de motivación extra que a veces no se logra solo.

Correr solo o en grupo.

El tiempo compartido se potencia

Hay parejas que por razones de trabajo comparten pocas actividades distendidas y relajadas. Si cada uno entrena por su lado, esos momentos compartidos se reducen aún más; el deporte en pareja permite potenciar ese tiempo en común de calidad.

 

Es frecuente que el tiempo compartido en casa esté dedicado a rutinas o a los niños; por ello es muy positivo salir a hacer deporte, porque sitúa a la pareja en un nuevo escenario en el que no existen las obligaciones de uno y otro. Además, es un buen motivo diario para salir de la rutina, al tiempo que se atiende a la salud.

Metas comunes

No solo es beneficioso el tiempo compartido en la actividad en sí; la planificación de las actividades deportivas en pareja implica pensar en la otra persona. Cada uno aporta sus ideas para organizar actividades en común, que no son las habituales de la casa y familia.

Desde el momento en que la pareja empieza a hablar de realizar deporte juntos, surge una luz que rompe la rutina. Implica pensar de una forma nueva en un ‘nosotros’ que no es el habitual, y supone atenderse uno al otro como pareja.

En definitiva, se trata de compartir, y, por tanto, ceder en algo para ganar en otro aspecto. La elección de la actividad, el horario, la intensidad y el lugar son, de por sí, aspectos que fortalecen la unión.

Conocimiento de nuevas facetas

Al realizar deporte en pareja, las dos personas descubren fortalezas y debilidades de su pareja que no sabían. Es posible que hasta se admiren uno al otro por el empeño y el esfuerzo puestos en juego. Indudablemente, la actividad deportiva muestra una perspectiva de la persona que no se manifiesta en otras tareas.

 

Fortalece los vínculos

Cuando se comparte el entrenamiento con la pareja, se generan nuevos temas de conversación, amistades comunes, y todo un escenario compartido que es saludable para la vida social. Además de los amigos de cada uno, aparecerán los amigos de las nuevas actividades y se renovarán las relaciones.

Mejora las relaciones sexuales

La actividad deportiva por sí misma hace sentir a las personas con mayor atractivo. Esta condición se cumple también cuando se asiste al gimnasio en pareja. La ropa, los movimientos, la complicidad, mantendrán vivo el deseo sexual.

Incentiva a nuevas experiencias deportivas

En esa especie de simbiosis que se crea si se realiza deporte en pareja, el estímulo de ambos promoverá la variedad de deportes a practicar. Ambos se sentirán motivados a asumir nuevos desafíos y se apoyarán en esos intentos.

Adiós a la rivalidad

El deporte en pareja exige que ambos integrantes se sientan en un pie de igualdad. No importa que a uno le vaya mejor que al otro en la actividad física; en el gimnasio los dos deben sentirse iguales. Seguramente, habrá alguna parte del entrenamiento en que cada uno tenga más habilidad que el otro. De esta manera, la relación se equilibra y se compensa.

 

Por tanto, será una perspectiva muy saludable especialmente en esas parejas que son competitivas en el hogar, en las que cada uno intenta mostrar que es mejor que el otro. Es fundamental trabajar en la armonía.

La bicicleta, running, escalada, yoga y, en general, cualquier otra actividad deportiva puede ser encarada en pareja. Lo importante es que sea del agrado de ambos y que los dos disfruten con ella.